Twitter pidió el jueves ayuda para mejorar la apertura y la civilidad de la conversación en la red social, y dijo que no ha logrado evita la desinformación, las cámaras de resonancia y el abuso de su servicio.

En una serie de tuits, el director general Jack Dorsey dijo que Twitter estaba comprometido a “ayudar a aumentar el bienestar colectivo, la apertura y la civilidad de la conversación pública” y que necesita reestructurar el servicio para motivar un debate más sano. La compañía comenzó a solicitar propuestas para evaluar la calidad de la conversación en el servicio con el propósito de mejorarla.

“No estamos orgullosos de cómo la gente se ha aprovechado de nuestro servicio, o de nuestra incapacidad para abordar el problema lo suficientemente rápido”, tuiteó Dorsey, y agregó que la solicitud de propuestas crearía eventualmente métricas contra las cuales se le podría exigir cuentas. “Simplemente no podemos y no queremos hacer esto solos”.

Dorsey no es el único en este rito de mea culpa. En enero, el director general de Facebook Mark Zuckerberg anunció que dedicaría el 2018 a resolver problemas similares en su red social. Desde ese momento, la compañía ha reorientado su sección de noticias para motivar interacciones “significativas” con familiares y amigos y disminuir la navegación pasiva de publicaciones y videos.

En un desarrollo similar, la plataforma YouTube dijo que su campaña para eliminar la desinformación con más moderadores humanos se enfrentó a algunos problemas y reconoció que había cometido errores al eliminar algunos canales luego de la masacre en una escuela secundaria de Florida.

YouTube apunta a contratar varios miles de moderadores durante este año para combatir las noticias falsas, las teorías de conspiración y los videos que contengan mensajes ofensivos. Su objetivo es que 10.000 personas revisen los videos para verificar que cumplan con los estándares de la empresa para finales del año.