WASHINGTON (AP) — Tres destacados senadores republicanos están prometiendo ayudar a millones de personas que podrían perder subsidios federales de seguros de salud si la Corte Suprema invalida un pilar de la ley de gastos médicos del presidente Barack Obama.

Pero en un artículo de opinión del Washington Post difundido en internet el domingo por la noche, los senadores republicanos Lamar Alexander de Tennessee, John Barrasso de Wyoming y Orrin Hatch de Utah no proporcionaron detalles sobre cuánta asistencia propondrían, su duración o cómo la pagarían. Tampoco se refieren a cómo superarían las divisiones entre los republicanos o la oposición demócrata a un debilitamiento en la ley.

El artículo apareció días antes de que el miércoles se presenten los argumentos orales en un caso impulsado por conservadores y republicanos, el cual podría trastocar el funcionamiento de la ley de gastos médicos de 2010 al invalidar los subsidios que le permiten a millones de personas adquirir la cobertura médica requerida. Se espera una decisión en junio.

El artículo de los senadores es la ofensiva política más reciente que parece dirigida tanto a los nueve jueces de la corte como al público. La semana pasada, Sylvia Burwell, secretaria de Salud y Servicios Humanos, dijo que nulificar los subsidios causaría "un daño masivo a nuestro sistema de atención médica".

Los republicanos en el Congreso se opusieron unánimemente a la creación de la ley y desde hace tiempo han trabajado en planes para debilitarla y reemplazarla. No se han unido detrás de una propuesta específica.

En su columna, los tres senadores reconocieron que, si su posición es la que prevalece en la corte, seis millones de estadounidenses perderían subsidios y muchos ya no podrían pagar su cobertura. Dijeron que el caso es "una oportunidad" para dar nueva forma a la ley y que tienen "un plan para proteger a estas personas y crear un puente alejado" del estatuto.

"Primero y más importante, proporcionaríamos asistencia financiera para ayudar a los estadounidenses a conservar la cobertura que eligieron para un período de transición", escribieron.

Sin decir cómo, indicaron que también darían a los estados más flexibilidad para crear sus propios mercados de seguros de gastos médicos. Y culpan a la ley de salud de problemas como el obligar a muchos estadounidenses a renunciar a su seguro anterior y a sus doctores.

"La gente ya no se merece más trastornos por la ley", escribieron.

Los demócratas argumentan que la legislación ha obligado a las aseguradoras a cubrir más prestaciones, y citan cifras que muestran una reducción drástica en el número de estadounidenses no asegurados.

Los demandantes del caso dicen que el gobierno de Obama ha dado créditos fiscales federales ilegalmente a estadounidenses que han adquirido cobertura de salud en los mercados federales de seguros que ofrecen servicio a 37 estados, en su mayoría gobernados por republicanos. Consideran que la ley, como está escrita, sólo permite esa ayuda en los 13 estados que operan sus propios mercados.

Para los demócratas, la gente en todos los estados cumple con los requisitos para recibir apoyo.

Alexander preside la Comisión de Salud, Educación, Trabajo y Pensiones del Senado; Hatch encabeza la Comisión Financiera de la cámara alta y Barraso está en el liderazgo republicano de ese mismo recinto legislativo.