BEIJING (AP) — Los presidentes de China y Francia prometieron el martes una cooperación más estrecha contra el cambio climático y el terrorismo, mientras sus gobiernos intentan ganar influencia en un cambiante panorama político mundial.

La visita del presidente Emmanuel Macron es considerada como un intento por expandir los lazos y la cooperación de Europa con Beijing, en momentos en que Gran Bretaña se prepara para abandonar la Unión Europea y el presidente estadounidense Donald Trump promueve políticas más orientadas al proteccionismo. Macron dijo momentos antes que esperaba forjar una alianza de amplio alcance sobre el cambio climático y otras cuestiones, aunque dijo que eso llevaría tiempo.

La visita no produjo ninguna iniciativa formal, pero el presidente Xi Jinping dijo que los dos gobiernos "harán esfuerzos conjuntos para mantener el multilateralismo y mejorar la gobernanza mundial".

Francia y China se han promocionado como líderes en la lucha contra el calentamiento global tras la decisión de Trump de retirar a Estados Unidos de los acuerdos climáticos de París. Ambos buscan también una voz más amplia en la gestión de la economía y la seguridad mundial, aunque su potencial de cooperación podría verse obstaculizado por el comercio y otras controversias.

"Juntos nos enfrentaremos a desafíos globales como el cambio climático y el terrorismo", dijo Xi a los reporteros. En una reunión posterior con empresarios chinos y franceses, Xi dijo que los dos gobiernos deberían defender el "actual sistema de comercio multilateral", con lo que pareció aludir a las promesas de Trump de reescribir los acuerdos comerciales que a su criterio son injustos para Estados Unidos.

En una reunión previa con el primer ministro chino, Li Keqiang, quien es el principal funcionario chino para asuntos económicos, Macron dijo que las dos partes deberían "establecer un plan económico y geopolítico para los asuntos de nuestro mundo". Expresó su esperanza de que puedan elaborar una "hoja de ruta estratégica para los próximos cinco años".

A pesar de su tono amistoso, la visita no supuso ningún avance concreto sobre la creciente frustración de Europa ante las barreras erigidas por China a su mercado y por las exportaciones chinas de acero barato, que amenazan los puestos de trabajo europeos.

Horas antes, en un discurso ante empresarios chinos y franceses en un parque industrial, Macron pidió a los líderes de China una mayor apertura de su mercado y advirtió que la falta de acción podría llevar a otros países a imponer aranceles. El presidente francés informó que el déficit comercial de 30.000 millones de euros (36.000 millones dólares) que tuvo el año pasado Francia con China y alertó que esta situación es políticamente insostenible.

"Si no abordamos esta responsabilidad, la reacción natural, la que hemos tenido durante mucho tiempo, será la de cierres en ambos lados", informó el dirigente galo.