MOSCÚ (AP) — El ministro ruso de Exteriores aseguró el viernes que un supuesto ataque químico en la ciudad siria de Douma el fin de semana pasado es una patraña inventada con la ayuda de una agencia de inteligencia extranjera que no especificó.

En la víspera del arribo de la agencia internacional que vigila las armas químicas, los expertos rusos inspeccionaron el lugar del presunto ataque en Douma _una ciudad del suburbio de Gouta oriental que está justo al este de Damasco_ y no hallaron rastros de esas armas, agregó Sergey Lavrov.

Moscú tiene "información irrefutable de que fue otro invento", añadió en declaraciones a reporteros en la capital rusa. No respaldó su afirmación con pruebas. Otros funcionarios rusos, tanto en Moscú como en Naciones Unidas, dijeron rápidamente después del presunto ataque del sábado que las fotos de víctimas en Douma eran inventadas.

La cancillería rusa también dijo que tras la retirada de los rebeldes sirios de los suburbios de Damasco, se hallaron armas químicas en el lugar. También aludió al empleo de armas químicas anteriormente por los rebeldes contra las fuerzas del gobierno sirio.

Lavrov reiteró una enérgica advertencia a Occidente de que cualquier "aventura" militar en Siria incrementaría el flujo de refugiados hacia Europa.

"Espero que nadie se atreva ahora a lanzar semejante aventura", dijo.

Rusia, un firme aliado del presidente sirio Bashar Assad, ayudó a volcar la guerra a su favor desde que entró en el conflicto en 2015. La guerra civil, que comenzó como una serie de manifestaciones contra Assad, está en su octavo año.

Se espera la presencia de una misión de la Organización para la Prohibición de Armas Químicas en Douma, donde se produjo el presunto ataque. Las fuerzas armadas rusas y el gobierno sirio dijeron que facilitarán la misión y garantizarán la seguridad de los inspectores.

Rusia espera que la OPAQ visite rápidamente el lugar, dijo Lavrov. Además de no encontrar rastros de armas químicas, las fuerzas rusas dijeron que no habían visto enfermos con síntomas de un ataque químico en el hospital local ni indicios de entierros de víctimas.