RIO DE JANEIRO (AP) — Carlos Nuzman salió de prisión el viernes, después de permanecer detenido dos semanas por cargos de que ayudó a pagar sobornos para que Río de Janeiro consiguiera los Juegos Olímpicos del año pasado.

El ex presidente del Comité Olímpico Brasileño, y encargado del comité organizador de los Juegos, salió de prisión vestido con una camiseta blanca de manga corta y acompañado por sus abogados.

El ex dirigente deportivo de 75 años encara cargos por lavado de activos, evasión fiscal y crimen organizado, aunque no hay un plazo para el juicio.

Las autoridades de Brasil y Francia dicen que Nuzman ayudó a pagar unos dos millones de dólares a Papa Massata Diack para conseguir votos para que Río obtuviese la sede de 2016 en la votación del COI.

Lamine Diack, padre de Papa Massata, era un influyente dirigente entre el bloque africano cuando el COI eligió a Río en 2009.

El comité organizador de los Juegos, presidido por Nuzman, todavía debe entre 30 y 40 millones de dólares a sus acreedores, y muchos de los proyectos construidos para los Juegos han sido vinculados con escándalos de corrupción.

El Tribunal Superior de Justicia de Brasil ordenó la liberación de Nuzman, pero las autoridades confiscaron sus pasaportes y no puede salir del país. Tampoco podrá tener contacto alguno con miembros del COI, del Comité Olímpico Brasileño, o del comité organizador.

Nuzman renunció la semana pasada a la presidencia del Comité Olímpico Brasileño, y fue suspendido por el COI de su puesto como miembro honorario.

La defensa de Nuzman argumentó que no debe estar en prisión debido a su delicada condición de salud.

Las imputaciones contra Nuzman argumentan que el brasileño tiene cuantiosos activos no declarados, incluyendo 16 kilos de oro almacenados en lingotes en Suiza.