HOUSTON (AP) — Los Astros siguen intratables en casa en los playoffs. Ganaron al fin un duelo de la Serie Mundial como locales y, si se llevan otros dos, se coronarán este mismo fin de semana.

Yuli Gurriel y los Astros hicieron sonar los maderos durante un ataque de cuatro carreras en la segunda entrada, para imponerse el viernes 5-3 a los Dodgers de Los Ángeles y tomar una ventaja de 2-1 en el Clásico de Otoño.

El cubano Gurriel disparó un vuelacerca que puso en marcha el ataque despiadado en ese segundo inning ante Yu Darvish. La ofensiva incluyó sencillos productores del venezolano Marwin González y de Brian McCann, así como un elevado de sacrificio de Alex Bregman.

Brian Springer marcó la pauta de la gran exhibición ofensiva de Houston, al sacudir un doblete en el primer turno del duelo. A partir de ese momento, el público en el Minute Maid Park, comenzó a hacer un ruido que se volvió aún más ensordecedor en una noche en que se corrió el techo retráctil del estadio, para evitar el viento intenso en la ciudad.

El verdadero vendaval corrió por cuenta de Houston. Todos los Astros consiguieron un hit o un boleto, para garantizar que el escándalo no cesara.

“La energía en el parque no es superada por la de ningún otro”, comentó el manager de los Astros, A.J. Hinch. “Es ruidoso. Los fanáticos hacen ruido desde el principio”.

Los Astros mejoraron a una foja de 7-0 como locales en esta postemporada y se colocaron a dos victorias de lo que sería el primer título en su historia.

“Nos sentimos muy cómodos aquí”, recalcó Hinch.

La comodidad fue algo que no encontró Darvish. En una noche de pesadilla, el japonés laboró apenas un inning y dos tercios, su apertura más breve en las Grandes Ligas.

“El control de la recta no estuvo ahí, y el slider se quedó alto. Así que él no pudo encontrar ningún tipo de ritmo”, reconoció el manager de los Dodgers, Dave Roberts.

Lance McCullers Jr, especialista en la curva, toleró tres carreras y cuatro imparables en cinco innings y un tercio pero se llevó el triunfo. Brad Peacock siguió con un relevo de tres capítulos y dos tercios sin admitir hit, con lo que se acreditó el salvamento.

McCullers se marchó en el sexto episodio, cuando Los Ángeles rayó dos veces para reducir a 5-1 la diferencia. Peacock llegó a continuación y ofreció una labor casi perfecta, con un boleto y cuatro ponches.

“Fue asombroso”, destacó Peacock, quien cumplió 21 aperturas y 13 apariciones como relevista en la campaña regular. “Jamás he experimentado algo así en mi vida”.

En el séptimo juego de la Serie de Campeonato de la Liga Americana ante los Yanquis, McCullers cubrió cuatro innings sin aceptar anotación. Así, estos Astros poco convencionales son el primer equipo en lograr dos salvamentos de más de tres capítulos en una postemporada.

Luego de llevarse en forma dramática el segundo juego, en el Dodger Stadium, los Astros no tuvieron que recurrir a tanto suspenso en casa, donde José Altuve y compañía han lucido dominantes, venciendo a Boston, los Yanquis y los Dodgers, por una diferencia acumulada de 36-10.

Nunca antes Houston había ganado un encuentro del Clásico de Otoño como local. En 2005, los Astros fueron barridos por los Medias Blancas de Chicago.

Charlie Morton abre por Houston el cuarto juego, este sábado. El zurdo Alex Wood iniciará por los Dodgers, ante una alineación que ha colocado al menos un corredor en los senderos durante 14 entradas consecutivas.

Wood deberá sobreponerse también a la presión del público.

“Obviamente, los fanáticos están muy metidos en esto. Son educados pero muy entusiastas”, dijo Roberts. “Y ese equipo ha ido ganando confianza”.

Por los Dodgers, los cubanos Yasiel Puig de 4-1 con una impulsada, Yasmani Grandal de 2-0. El puertorriqueño Kike Hernández de 1-0.

Por los Astros, los venezolanos Altuve de 5-1, González de 4-1 con una anotada y una remolcada. El puertorriqueño Carlos Correa de 5-1. El cubano Gurriel de 5-2 con una anotada y una empujada.