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Ante deportación, esposa de marine de EEUU regresa a México

August 3, 2018

Alejandra Juárez, de 38 años, a la izquierda, se despide de sus hijas, Pamela y Estela, en el Aeropuerto Internacional de Orlando, en Florida, el viernes 3 de agosto de 2018. Juárez, esposa de un ex infante de Marina, optó por autodeportarse a México, pero su familia quedó dividida. (Red Huber/Orlando Sentinel vía AP)

ORLANDO, Florida, EE.UU. (AP) — La hija estadounidense de 16 años de un infante de Marina contuvo las lágrimas tanto como pudo antes de que su familia fuera separada el viernes.

Alejandra Juárez, madre de la adolescente, optó por regresar a México en vez de que la expulsaran con las manos esposadas, pues ya había agotado todos sus recursos para evitar su deportación.

“Mi mami es buena persona. No es una delincuente”, decía Pamela, mientras insultaba a la agencia de inmigración antes de que su madre se registrara para tomar el vuelo en el Aeropuerto Internacional de Orlando.

Alejandra y Temo Juárez, naturalizado estadounidense y dueño de un negocio de colocación de techos, habían criado a Pamela y Estela, también hija de ambos de 9 años, en la localidad de Davenport, en el centro de Florida, hasta 2013, cuando quedó expuesta la condición migratoria de Alejandra durante una parada de tránsito.

Después, Alejandra tuvo que presentarse en forma periódica ante oficiales del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE por sus siglas en inglés), que por lo general se enfocaban en objetivos de mayor prioridad, como personas con antecedentes criminales.

Temo nunca imaginó que su voto a favor del presidente Donald Trump afectaría a su familia. Todo ocurrió antes de la aplicación de la política de Trump de “tolerancia cero” hacia los inmigrantes que entran en el país de manera ilegal.

Ahora, la familia Juárez quedó dividida en dos: Estela se irá a México con su madre cuando ésta se acomode, mientras que Temo cuidará a Pamela y se hace cargo de los gastos.

Alejandra, de 39 años, intentó naturalizarse en 2001, pero su solicitud fue rechazada porque la acusaron de hacer una declaración falsa en la frontera cuando buscó asilo en 1998, dijo su abogado, Richard Maney. El abogado dijo que las autoridades le preguntaron a Alejandra sobre su ciudadanía y que ella afirmó que había estudiado poco tiempo en Memphis, Tennessee, y entonces los funcionarios fronterizos pensaron que dijo en forma falsa que era ciudadana estadounidense.

“Éste no va a ser el último caso de su tipo”, dijo Maney. “Posiblemente este sea el primero de muchos. Hay muchas cónyuges de militares en la misma situación”.

El representante federal demócrata Darren Soto, de Florida, que no consiguió los votos en el Congreso a favor de una iniciativa que permitiera la estadía de Juárez, describió la situación de la mujer como una desgracia.

“No nos vamos a rendir”, declaró Soto mientras daba un abrazo a Alejandra en el aeropuerto.

“Es una absoluta desgracia del gobierno de Trump la deportación de una cónyuge patriota”, declaró el legislador. “Su esposo, Temo, sirvió con los marines... mientras ella estaba en el hogar, en el frente del hogar, criando a dos jovencitas. ¿Qué justicia es esta?”

Alejandra decidió al final “autodeportarse” a México en vez de entregarse para que la detuvieran y luego la expulsaran.

Después de vivir 20 años en Estados Unidos, Alejandra ya no tiene familias ni amigos en México, y por esa razón eligió irse a Mérida, capital del estado de Yucatán, donde podría recibir asistencia de una pequeña comunidad de cónyuges de militares deportadas.

Emocionalmente desgastada, Alejandra se enjugaba las lágrimas cubiertas por unas gafas oscuras y acariciaba el pelo de Pamela mientras sujetaba a Estela, que estaba a su lado. Temo dijo que prefería no hacer declaraciones antes de que todas pasaran los puestos de seguridad para despedirse.

Cuando un reportero preguntó a Alejandra qué le diría al presidente, ella dijo que le preguntaría cómo podía permitir que esto sucediera, porque él “siempre dice que adora a las fuerzas armadas y hace todo por ellas”.

“Mi esposo peleó por este país en tres ocasiones. El gobierno, usted mismo, creen que me están castigando. No me están castigando solo a mí”, afirmó la mujer en referencia a su familia. “Espero que esto lo haga feliz. Y en verdad oro para que Dios lo perdone”.

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Mike Schneider está en https://twitter.com/MikeSchneiderAP

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