SAO PAULO (AP) — El presidente brasileño Michel Temer fue hospitalizado el miércoles debido a una obstrucción de vías urinarias, al tiempo que la cámara baja debatía si lo suspende y somete a juicio por corrupción.

El palacio presidencial dijo en un comunicado que el mandatario de 77 años sintió un malestar y fue enviado a un hospital militar para ser examinado. No entró en detalles. El diputado oficialista Carlos Marun dijo que no parecía grave.

Semanas atrás la oficina de Temer anunció que se le había diagnosticado una obstrucción coronaria parcial a tratar con aspirina y una dieta pobre en grasas.

La noticia se supo en momentos que la cámara baja se reunía para una nueva votación sobre la supervivencia política del presidente. Una votación anterior le fue favorable y se prevé que ésta también lo será. Pero su popularidad ha caído por debajo del 10% tras una serie de escándalos, y una victoria estrecha podría afectar su capacidad para gobernar.

Si dos tercios de los 513 miembros hacen lugar a las acusaciones de dirigir una organización criminal y obstruir la justicia, el mandatario será suspendido y juzgado por la Corte Suprema.

Las acusaciones contra Temer derivan del enorme escándalo de corrupción, que comenzó como una investigación de lavado de dinero y sacó a la luz un sistema de sobornos arraigado en el centro del poder. Decenas de políticos y empresarios están presos.

La acusación alega que el gobierno fue manejado durante años como un cártel, en el que los partidos en el poder vendían favores, decisiones y designaciones a empresarios poderosos. Según el acta de acusación, Temer se hizo cargo de la organización cuando llegó al poder el año pasado, después de la impugnación y destitución de su predecesora, y que desde entonces su partido ha recibido unos 190 millones de dólares en sobornos.

Temer ha rechazado los cargos y alegado que el fiscal tiene una enemistad personal con él. En un discurso en el legislativo el miércoles, el abogado de Temer, Eduardo Carnelos, dijo que el acta de acusación era tan confusa que “asalta la lengua portuguesa, asalta la lógica”.