LOS ANGELES (AP) — La disputa judicial por la propiedad de una esmeralda de 341 kilogramos (752 libras) quizá ha llegado a su fin después de seis años y millones de dólares en costas legales y otros gastos.

El juez de la Corte Superior del condado Los Ángeles, Michael Johnson, dijo el jueves en un fallo provisional que FM Holdings Inc. había demostrado su clara propiedad sobre la gema brasileña, valorada en 372 millones de dólares.

A menos que otras partes objeten la decisión, ésta será definitiva, luego se presentará un veredicto y Johnson lo firmará, dijo Andrew J. Spielberger, abogado de FM Holdings.

No es previsible objeción alguna porque otras partes que reclamaron la gema perdieron en tribunales o llegaron a un arreglo extrajudicial con la compañía propietaria.

Dentro de más o menos un mes, la firma podrán solicitar la entrega de la esmerada, a la que almacena el Departamento del Alguacil del condado Los Angeles, agregó.

La esmeralda fue extraída de una mina en las selvas del estado Bahía y se le conoce como Esmeralda Bahía. Es una de las esmeraldas sin cortar más grandes del mundo con un peso de 180.000 quilates; es un conjunto de barras verdes incrustadas en una piedra y alcanza unos 90 centímetros (tres pies) de altura.

La gema tiene una historia pintoresca.

Un demandante, Anthony Thomas, se fotografío con ella en una cochera en Brasil en 2001. Thomas dijo que pagó 60.000 por la gema pero nunca la recibió y no tenía recibo. La pieza tampoco estaba asegurada.

La esmeralda llegó a Estados Unidos a principios del 2005 y había permanecido en San Jose, California.

Alrededor de esa pieza giraron numerosos acuerdos con los que cambió varias veces de dueño en diversas transacciones lucrativas.

Se dice que la esmeralda estuvo guardada en una bodega en Nueva Orleans que se inundó durante el huracán Katrina, luego que supuestamente la robaron de otra bodega en el suburbio El Monte de Los Angeles.

Brevemente fue vista en Idaho antes de que el comerciante de gemas Kit Morrison, ahora uno de los tres socios de FM Holdings, la entregara en 2008 a agentes del alguacil del condado Los Angeeles en Las Vegas, donde había intentado venderla.

Morrison dice que la recibió como garantía de un envío de diamantes por el que pagó 1,3 millones pero que nunca recibió. Morrison tenía los documentos de propiedad y pensó que la recuperaría en unas semanas, según Spielberger.

"(Morrison) jamás anticipó que aparecerían otros reclamantes y demás cosas", dijo el abogado. "Así es la vida. A veces estas cosas adquieren vida propia".

Brasil todavía podría intentar su reclamo sobre esta inmensa gema, quizá a través de canales diplomáticos, dijo Spielberger.

Brasil afirma que la esmeralda era parte del patrimonio cultural y científico del país y debería ser devuelta al país. Spielberger dice que sus clientes están dispuestos a trabajar con Brasil, pero querrán recibir un pago por esa pieza única.

Sin embargo, el juez Johnson ya había rechazado antes la solicitud de Brasil de que desechara o aplazara el procedimiento judicial.

Spielberger dijo que sus clientes están más que dispuestos a conversar con Brasil, pero querrán que se les pague por esta pieza única, en especial porque el procedimiento judicial para establecer la propiedad ha costado millones de dólares y FM Holdings ha recibido llamadas de posibles compradores de diversas partes del mundo.

Resulte lo que resulte, la masa gigante no será cortada para joyería. Hacerlo sería destruir su valor como un "fenómeno geológico", dijo Spielberger.