KABUL (AP) — Un asedio nocturno al hotel Intercontinental de Kabul en el que murieron al menos 18 personas, incluidos 18 extranjeros, concluyó el domingo después de que fuerzas de seguridad informaron que habían matado al último de los seis milicianos del Talibán que lo orquestaron.

Algunos de los 150 huéspedes huyeron del tiroteo y del incendio desatado por el ataque deslizándose con sábanas desde los pisos superiores.

Los extremistas, que portaban chalecos suicidas, mantuvieron a raya a las fuerzas de seguridad durante más de 13 horas después de que el atentado comenzó alrededor de las 9 de la noche. Los hombres armados deambulaban por los pasillos y agredían a extranjeros y a funcionarios afganos dentro del hotel de lujo ubicado en la cima de una colina.

Entre las más de 150 personas que fueron rescatadas o lograron escapar hay 41 extranjeros, indicó Najib Danish, portavoz del Ministerio del Interior. Entre los sobrevivientes hay 10 heridos, de los cuales seis son elementos de las fuerzas de seguridad.

Seis de los muertos eran de Ucrania, dijo el canciller ucraniano Pavlo Klimkin, quien agregó que su oficina trabaja con las agencias policiales afganas “para aclarar las circunstancias de este acto terrorista”.

Entre los extranjeros fallecidos en el ataque están dos pilotos venezolanos que trabajaban para la aerolínea KamAir, indicó Luis Figuera. Le dijo a The Associated Press que su cuñado, Adelsis Ramos, murió junto con Pablo Chiossone, y sus cadáveres fueron identificados por otro piloto venezolano en un hospital de Kabul.

Figuera expresó que hasta el momento no saben cómo podrán repatriar los cuerpos de los dos pilotos debido a que el gobierno venezolano no tiene consulado en Kabul.

Las autoridades venezolanas no han ofrecido comentarios sobre el caso.

Por su parte, KamAir informó que algunos de sus vuelos quedaron interrumpidos debido al ataque.

Un ciudadano de Kazajistán también estaba entre los muertos en el hotel, señaló Anuar Zhainakov, portavoz de la cancillería kazaja.

Autoridades de seguridad afganas confirmaron que 34 funcionarios provinciales estaban en el hotel para participar en una conferencia organizada por el Ministerio de Telecomunicaciones.

Entre los muertos también está un funcionario de telecomunicaciones de la provincia Farah en el oeste de Afganistán; Wahid Poyan, el recién nombrado cónsul general en Karachi, Pakistán; y Ahmad Farzan, un empleado del Alto Consejo de Paz, una comisión creada para facilitar las conversaciones de paz entre el gobierno afgano y el Talibán y otros grupos de oposición, indicaron autoridades afganas.

El Talibán se adjudicó la responsabilidad por el ataque en el hotel fuertemente vigilado, el cual es popular entre los extranjeros y las autoridades afganas.

Zabihullah Mujahid, portavoz del Talibán, dijo que los insurgentes tenían planeado atacar el hotel el jueves por la noche, pero postergaron la ofensiva porque se estaba celebrando una boda y querían evitar la muerte de civiles.

El ataque fue ejecutado casi seis años después de que insurgentes del Talibán lanzaron una ofensiva similar contra ese hotel.