CARACAS (AP) — La corporación estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) anunció el viernes que inició el proceso de transferencia de unos 841,88 millones de dólares para los pagos de capital de sus bonos con vencimiento en el año 2020.

La petrolera venezolana afirmó en un comunicado que las transferencias correspondientes al pago principal del bono PDVSA 2020 confirman "su solvencia plena y su capacidad para responder a sus compromisos". Las transferencias bancarias son realizadas a las cuentas de la banca estadounidense JPMorgan, su agente pagador.

El inicio del proceso de transferencia podría aliviar los temores de los inversionistas sobre posibles problemas de flujo de efectivo de PDVSA —que es el corazón económico de Venezuela— a pesar de los riesgos que suponen las restricciones para el uso del sistema de pagos internacional como consecuencia de las severas sanciones impuestas por Estados Unidos.

Esos temores se acrecentaron la semana pasada debido a que PDVSA hizo uso del periodo de gracia de 30 días que tiene para demorar el pago de cupones a inversores. El capital, empero, debe honrarse en su totalidad en la fecha dispuesta para evitar un incumplimiento

Las nuevas sanciones que Estados Unidos acordó en septiembre prohíben transacciones en bonos emitidos por el gobierno venezolano y PDVSA. Asimismo, impiden operaciones con ciertos bonos en poder del sector público y el pago de dividendos al gobierno por parte de Citgo, la filial estadounidense de PDVSA, lo que restringe marcadamente las fuentes de financiamiento del país.

El presidente Nicolás Maduro ha dicho que Venezuela cumplirá todos sus "compromisos financieros", pese a la caída sostenida de los precios del crudo.

Venezuela intenta superar el estancamiento de su producción petrolera, aumentar los ingresos por ese rubro, así como pagar deudas y obtener financiamiento de sus socios extranjeros.

PDVSA resaltó en el comunicado que Venezuela ha honrado sostenidamente sus obligaciones, y de esta forma “desmiente las voces agoreras que apuestan al descalabro económico del país y atacan al pueblo venezolano” con la supuesta intención de desestabilizar y “pretender sabotear los avances económicos” del gobierno.

La caída de los precios del crudo en los dos últimos años ha afectado las economías de naciones productoras de petróleo, particularmente la de Venezuela, que está sumida en una grave crisis caracterizada por una galopante inflación que se estima podría cerrar el año en 1.000% y problemas de escasez de alimentos, medicinas y otros productos básicos.