HOUSTON (AP) — Una niña mexicana con parálisis cerebral que vive en Estados Unidos sin autorización desde hace una década podría ser deportada tras cruzar un retén de la Patrulla Fronteriza en Texas para que la operaran de emergencia de la vesícula, dijo el jueves una abogada de su familia.

Activistas en pro de los derechos de los inmigrantes manifestaron su molestia por el caso de Rosa María Hernández, de 10 años, y dicen que la Patrulla Fronteriza debería usar su criterio en casos de menores enfermos que viven sin autorización en el país pero que necesitan tratamiento médico.

Leticia González, abogada de la familia Hernández, dijo el jueves que Rosa María fue llevada, junto con un primo, de la ciudad fronteriza de Laredo a un hospital infantil de Corpus Christi, a 240 kilómetros (unas 150 millas) de allí. Para eso tuvieron que pasar por uno de varios puntos de control de la Patrulla Fronteriza que hay en el sur de Texas, al norte de la frontera con México.

Los activistas dicen que los retenes en el interior de Estados Unidos, muchos de ellos ubicados kilómetros al norte del río Bravo, restringen el movimiento de las personas que carecen de estatus legal para que no salgan de la región.

González dijo que los agentes fronterizos dejaron pasar a la niña y a su primo, pero siguieron al vehículo del hospital que los transportaba. En el hospital, los agentes montaron guardia y no permitieron que un familiar de la menor cerrara la puerta de su cuarto, de forma que ellos pudieran vigilarla, agregó la abogada. Y después de la operación, los agentes estaban listos para escoltar a la niña a un centro de detención para menores no acompañados, ubicado a 225 kilómetros (140 millas), en San Antonio.

La menor está detenida allí de manera indefinida, agregó la abogada. Aun cuando a la larga fuera entregada a un tutor autorizado por el Departamento de Salud y Servicios Humanos, su caso será procesado y podría ser deportada. González dijo que podrían pasar semanas antes de que salga en libertad.

“Simplemente se negaron a permitir que la niña se vaya a su casa", dijo la abogada el jueves.

En un comunicado, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza confirmó que sus agentes escoltaron a Rosa María desde el puesto de control hasta el hospital. Dijo que los agentes “están comprometidos a aplicar las leyes de inmigración de este país". En el comunicado se añade que "una vez que se le dé el alta médica, su caso será procesado conforme a la ley".

El Departamento de Salud, que supervisa los centros de detención para menores no acompañados que están en el país sin permiso, indicó en un comunicado que no haría comentarios sobre casos específicos de personas bajo su custodia.

El representante demócrata Joaquin Castro culpó al gobierno de Donald Trump por adoptar “políticas insensibles” hacia los inmigrantes.

“La están tratando como a un reo”, afirmó.

González dijo que la menor "tiene dificultades para entender exactamente lo que está ocurriendo" y su desarrollo es como el de un niño de 4 o 5 años. Sus dos padres viven sin autorización en el país, a donde llegaron con Rosa María en el 2007, cuando ella era recién nacida, en parte en busca de un mejor tratamiento médico para su mal. Enviaron a su hija con su primo al hospital, porque el primo es ciudadano estadounidense y podía pasar por el retén migratorio.

Ahora la familia está recaudando dinero a través del sitio web GoFundMe con el fin de poder pagar los gastos de representación legal y para mudarse a una casa más grande que dicen alentará a las autoridades federales a que la pongan en libertad para que viva con ellos.

El caso recuerda un incidente en septiembre en el que un hombre y una mujer que estaban en Estados Unidos sin autorización fueron seguidos por la Patrulla Fronteriza al mismo hospital de Corpus Christi cuando su hijo recién nacido requería cirugía.

Astrid Dominguez, estratega de políticas migratorias para la Unión Americana de Libertades Civiles en Texas, dijo que desde hace tiempo la gente que carece de estatus legal en las regiones fronterizas del estado ha tenido que decidir si busca atención médica y se enfrenta a ser detenida, incluso durante el gobierno del presidente Barack Obama.

“Este no es un caso aislado”, dijo Dominguez. “Este es un riesgo que tienen que correr para obtener atención médica para sus hijos”.