BERLÍN (AP) — La canciller de Alemania, Angela Merkel, habló con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la situación en Siria y las nuevas armas anunciadas por Rusia. Sobre Siria, coincidieron en la necesidad de que las fuerzas gubernamentales sirias y sus aliados rusos e iraníes acaten una resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para un alto el fuego en el país, informó la oficina de Merkel el viernes.

Tras su llamada a última hora del jueves, Merkel y Trump instaron a Rusia a que deje de participar en el bombardeo de los suburbios rebeldes de Damasco, conocidos como Ghouta oriental, según la oficina de la canciller. Además, exigieron al gobierno del presidente Bashar Assad que se responsabilice por el uso de armas químicas, los ataques a civiles y el bloqueo humanitario.

"El cese del fuego de cinco horas anunciado por la parte rusa no se está cumpliendo. El régimen sirio en particular lo está rompiendo constantemente", dijo el viernes a los periodistas el portavoz de Merkel, Steffen Seibert.

Alemania exhorta "a todas las partes en el conflicto para que apliquen plenamente esta resolución de la ONU y vemos una responsabilidad particular por parte de Rusia", añadió Seibert.

El vocero dijo que los ataques deberían detenerse entre 48 y 72 horas para que la ayuda se entregue efectivamente a los civiles. Aseguró que es "particularmente cínico que el régimen de Damasco usara gas cloro contra su propia población, apenas un día después de la aprobación de la resolución de la ONU".

Según la oficina de Merkel, ambos líderes también mostraron su preocupación por las nuevas armas presentadas el jueves por el presidente ruso Vladimir Putin “y sus consecuencias negativas para los esfuerzos internacionales de control de armas”.

Seibert añadió el viernes que Alemania observa con preocupación el anuncio de Putin, sobre el programa de modernización militar de Rusia, así como lo que él describió como dudas sobre la adhesión de Moscú a los tratados internacionales, su anexión de Crimea y las amenazas contra algunos de sus vecinos.

Sin embargo, Seibert dijo que Berlín siempre estará dispuesto a hablar con el Kremlin incluso cuando las dos partes difieran significativamente en los temas.