SAN DIEGO (AP) — El presidente Donald Trump inspeccionó el martes los ocho enormes prototipos para el muro que desde hace tiempo quiere levantar en la frontera con México, y acusó a California de poner “en riesgo a todo el país” al rehusarse a tomar medidas en contra de la inmigración ilegal.

Trump, en su primera visita a California como mandatario, dijo que prefería un muro completamente de concreto, porque es el más difícil de escalar, pero destacó que es necesario que permita ver hacia el otro lado. Dijo que lo primero que vio en el trayecto hacia la frontera fueron los agujeros tapados en la barrera existente.

“Actualmente tenemos aquí un pésimo muro, pero al menos detiene al 90, 95%”, indicó Trump. “Cuando levantemos un muro real, vamos a detener al 99%. Tal vez a más”.

Trump fue recibido con manifestaciones pacíficas de personas a favor y en contra de los planes del muro. Su viaje se dio en medio de una creciente batalla entre su gobierno y la liberal California, que se ha rehusado a colaborar con los agentes federales en la detención de inmigrantes que están ilegalmente en Estados Unidos.

El presidente renovó sus críticas al gobernador demócrata Jerry Brown, al decir que su estado tenía impuestos sumamente elevados y que sus políticas santuario “ponen en riesgo a todo el país”.

“Son los mejores amigos de los criminales”, aseveró Trump. “Eso es exactamente lo que está sucediendo. Los criminales se refugian en estas ciudades santuario y es muy peligroso para nuestra policía y nuestros agentes del orden”.

La semana pasada, el Departamento de Justicia entabló una demanda para bloquear tres leyes en California diseñadas para proteger a las personas que viven ilegalmente en el país. Brown acusó al secretario de Justicia Jeff Sessions de “ir a la guerra” contra California para satisfacer a Trump.

Después de dejar la frontera, Trump recibió las ovaciones de los infantes de Marina en Miramar, donde destacó su labor por fortalecer al ejército. También insinuó que tal vez llegue el día en que haya una “fuerza espacial” que combata junto con las otras ramas militares de Estados Unidos.

En una referencia a sus enfrentamientos de campaña con Hillary Clinton — quien recibió cuatro millones de votos más que Trump en California — el presidente prometió que “muy pronto iremos a Marte” y que el país no estaría buscando la exploración del Planeta Rojo si su rival hubiera ganado las elecciones.

Trump asistió horas más tarde a una recaudación de fondos cerca de Los Ángeles, donde pasará la noche. Los invitados pagaron hasta 250.000 dólares para asistir al evento en la casa de Ed Glazes _copresidente del equipo de fútbol americano los Buccaneers de Tampa Bay_, ubicada en Beverly Hills. El dinero recaudado se destinará a la campaña de reelección de Trump en 2020 y al Comité Nacional Republicano.

Unos pocos cientos de manifestantes a favor y en contra de Trump confrontaron posturas en un parque de Beverly Hills. Un grupo a favor de la inmigración gritó consignas de “Dilo ahora, dilo claro, los inmigrantes son bienvenidos aquí”.

También se realizaron manifestaciones en el puerto de ingreso de San Ysidro, en San Diego, el cruce fronterizo de mayor tránsito en el país, en donde se gritaron consignas de “¡No al veto migratorio, no al muro!”, mientras conductores tocaban las bocinas de sus vehículos. También se realizaron marchas en Tijuana, en el lado mexicano de la frontera.

En San Ysidro, José González, de 21 años, se detuvo a tomar una fotografía de las personas que sostenían pancartas, incluyendo una con la leyenda: “¡Pongan un muro a Putin!”, en referencia al presidente ruso Vladimir Putin, quien aparentemente tiene una relación cercana con Trump.

“No creo que sea realmente justo que tenga la opción de dividirnos”, dijo González, quien cuenta con la doble nacionalidad, vive en Tijuana y a diario cruza para trabajar en un restaurante de ramen en San Diego.

El veterano del ejército Mark Prieto, de 48 años, sacudió la cabeza al pasar por la manifestación.

“La gente es tan cerrada”, dijo el bombero de Riverside mientras los manifestantes entonaban consignas. “Finalmente tenemos a alguien que pone primero a Estados Unidos”.

Su esposa, Corina Prieto, una enfermera con familia en México, concordó. Ambos votaron por Trump.

“Creo que está haciendo muchas cosas bien, como proteger a nuestra Patrulla Fronteriza”, dijo.

Carla Provost, jefa interina de la Patrulla Fronteriza, dijo que Trump “se marchó con un gran entendimiento de las necesidades que tenemos en la frontera”. Provost y otros agentes informaron al presidente sobre el reforzamiento de la seguridad en los estados de California, Arizona y Texas a lo largo de los años, y advirtieron que cualquier cambio debe preservar la capacidad de ver qué sucede al otro lado de la frontera. Provost dijo que el Congreso ha financiado el reemplazo de 64 kilómetros (40 millas) del muro, de los cuales 22 kilómetros (14 millas) son para San Diego, tres (dos) en Calexico, California, y 40 (24) en El Paso, Texas.

Trump ha solicitado 25.000 millones de dólares al Congreso para extender el muro, pero los legisladores demócratas se los han negado. Su insistencia en que México pague el muro tampoco ha dado señales de ser opción.

El alcalde republicano de San Diego criticó la breve visita de Trump y dijo que el presidente no iba a lograr tener un panorama completo de la ciudad. Kevin Faulconer indicó que un paso fronterizo en un aeropuerto que conecta a San Diego con la ciudad mexicana de Tijuana muestra que “construir puentes ha funcionado de maravilla”.

Faulconer escribió en el periódico The San Diego Union-Tribune que la policía de la ciudad trabaja para proteger a todos, sin importar su estatus de inmigración, una aparente indirecta a la lucha contra la inmigración ilegal impulsada por Trump.

El mandatario tuiteó sobre las políticas de inmigración de California mientras volaba hacia el estado a bordo del avión presidencial.

“Las políticas santuario de California son ilegales e inconstitucionales y ponen la seguridad de nuestro país en riesgo. Miles de peligrosos y violentos criminales extranjeros están libres como resultado de las políticas santuario, libres para atacar a estadounidenses inocentes. ¡Esto debe parar!”, escribió el mandatario.

La visita del martes a la frontera no fue la primera de Trump. Viajó a Laredo, una de las ciudades más seguras de Texas, semanas después de anunciar su candidatura presidencial en junio de 2015.

Trump comentó a los medios de comunicación que se exponía a un “gran peligro” al visitar la frontera. Pero dijo que “tengo que hacerlo. Amo este país”.

___

Los periodistas de Associated Press Kathleen Ronayne en Sacramento, John Antczak y Christopher Weber en Los Ángeles, Elliot Spagat en San Diego, Greg Bull en Tijuana, México, y Darlene Superville, Ken Thomas y Nancy Benac en Washington contribuyeron a este despacho.