ISTANBUL (AP) — Once activistas por los derechos humanos, incluyendo dos de Amnistía Internacional, eran enjuiciados a partir del miércoles en Turquía, acusados de pertenecer o ayudar a grupos terroristas. Sus casos han generado preocupaciones sobre el creciente tono autoritario del presidente turco Recep Tayyip Erdogan.

Diez de los activistas, incluyendo el director de Amnistía en Turquía Idil Eser, el alemán Peter Steudtner y el sueco Ali Gharavi, fueron detenidos cuando asistían a un taller de seguridad digital en julio. Si son declarados culpables enfrentan hasta 15 años de prisión.

Los activistas han sido acusados de planear una sublevación y ayudar a extremistas kurdos y de izquierda. También enfrentan cargos de ayudar al movimiento encabezado por un clérigo residente en Estados Unidos al que el gobierno culpa de un fallido golpe de estado en el 2016.

Al comenzar el juicio en Estambul, los 10 acusados negaron los cargos y pidieron quedar en libertad bajo fianza.

"Yo he dedicado mi vida a la verdad y la justicia y eso es todo lo que le pido a esta corte”, dijo Ozlem Dalkiran, de la Asamblea de los Ciudadanos, de acuerdo con el director de Amnistía Internacional para Europa, John Dahluisen.

Grupos de derechos humanos dicen que los acusados enfrentan cargos “fabricados”.

El presidente de Amnistía en Turquía, Taner Kilic, que fue detenido en junio, comparece ante un tribunal diferente acusado de vínculos con el clérigo Fethullah Gulen. Está acusado de usar un app de mensajes codificados para presuntamente empleada por la red de Gulen.

El propio Gulen ha negado haber organizado el golpe.

"No existe ninguna evidencia contra los 11 activistas de derechos humanos enjuiciados hoy”, le dijo a The Associated Press Andrew Gardner, investigador de Amnistía en el país. “Por lo menos, nuestra esperanza es que sean excarcelados”.

"Ha sido una situación muy difícil para todas las organizaciones de derechos humanos en Turquía desde hace un tiempo. Pero que 11 defensores de los derechos humanos sean detenidos tras un seminario de derechos humanos es una escalada de la represión en Turquía”.

El juicio es uno de varios casos que han profundizado la disputa entre Turquía y naciones europeas, especialmente Alemania, que considera a Steudtner y a unos 10 ciudadanos alemanes o turco-alemanes encarcelados en Turquía como prisioneros políticos.