ATLANTA (AP) — Ronald Acuña Jr volvió a la alineación de los Bravos de Atlanta el jueves, un día después de ser golpeado en el codo izquierdo por un lanzamiento que encendió un debate nacional sobre si es aceptable propinar pelotazos intencionales a los bateadores.

Acuña dijo que su codo está bien, menos de 24 horas después de ser impactado por una recta que le lanzó José Ureña, pitcher de los Marlins de Miami, a 97 mph. El novato de los Bravos se dijo listo para jugar en el comienzo de una importante serie de cuatro duelos ante los Rockies de Colorado.

El venezolano Acuña fue colocado como primero en el orden y jardinero izquierdo. En la jornada, la oficina de las Grandes Ligas impuso una suspensión de seis juegos al dominicano Ureña.

“Desde luego, fue un golpe duro”, comentó Acuña después de participar en la práctica de bateo en el SunTrust Park. “Pero no siento ya dolor. Ahora me siento bien”.

Acuña caminó hacia el plato para cumplir su primer turno frente a los Rockies usando una codera acojinada. El público en el parque ovacionó al joven pelotero, quien dio una palmada amigable al umpire del plato Pat Hoberg, antes de dejar que pasara la primera bola.

Acto seguido, conectó un sencillo por el centro del diamante.

Se robó la intermedia, pero Nick Markakis pegó un rodado para una doble matanza que puso fin al inning.

Terminó así la racha de tres jonrones consecutivos de Ureña en el primer turno de un encuentro. Para fines estadísticos, esa racha no había terminado el miércoles, pues el pelotazo de Ureña hizo que el turno no fuera oficial.

De cualquier forma, los Bravos respiraron aliviados, al enterarse de que su novato sensación no había sufrido una lesión grave que pusiera en riesgo las posibilidades de avanzar a la postemporada. Atlanta tiene una delantera de dos juegos en la División Este de la Liga Nacional, mientras que los Rockies buscan también un pasaje a los playoffs.

Los Bravos informaron por la mañana que la tomografía realizada a Acuña fue normal. Las radiografías también dieron negativo.

Ureña fue expulsado en el juego del miércoles tras golpear a Acuña con el primer lanzamiento del partido, algo que Atlanta consideró como un acto intencional. El derecho negó haber actuado de mala fe y dijo que solo quiso lanzar ceñido al cuerpo. Acuña tuvo que salir del partido en la parte alta del segundo episodio.

Acuña, de 20 años, se presentó al partido del miércoles con jonrones en cinco juegos seguidos, incluyendo cuatro cuadrangulares en tres duelos ante Miami — tres al tocarle abrir la alineación.

El manager de los Bravos Brian Snitker también fue expulsado por liderar a su equipo hacia el terreno para confrontar a Ureña. No se lanzaron golpes durante el altercado.