BASORA, Irak (AP) — Atacantes no identificados lanzaron el sábado tres cohetes katiusha contra el aeropuerto de Basora, informó un funcionario de ese aeródromo, después de una noche caótica de violencia en la que cientos de manifestantes prendieron fuego al consulado de Irán en la ciudad, atacaron las oficinas de las milicias apoyadas por Irán y bloquearon carreteras.

La ciudad de Basora, que alberga algunos de los mayores yacimientos petrolíferos de Irak, ha sido el epicentro de protestas airadas en contra de las décadas de negligencia gubernamental, servicios deficientes y corrupción.

Las protestas en la ciudad, un feudo chií, son las más graves de los últimos años en el corazón de la región petrolera del sur de Irak. Los disconformes reclaman el final de la corrupción endémica y denuncian el aumento del desempleo y problemas en los servicios públicos.

Esta semana los disconformes volcaron su ira contra el vecino Irán, culpando de su miseria a la enorme influencia de Teherán en la política iraquí y pidiendo un cambio radical.

"No tenemos trabajo, ni dinero. Algo tiene que cambiar", dijo Mustafa Diaa, de 18 años, un albañil que actualmente no tiene trabajo en Basora y quien dijo participar en las protestas a diario.

Diaa participó en la quema del edificio del gobierno provincial dos días antes y regresó el sábado para examinarlo de nuevo. Dijo que no se arrepiente y que lo haría de nuevo hasta que algo suceda. "Deberían cambiar el gobierno, ofrecer oportunidades de empleo y arreglar el agua. No tengo miedo", aseguró.

El funcionario del aeródromo dijo que por el momento se desconocía quién perpetró el ataque del sábado por la mañana al aeropuerto de Basora, donde se encuentra también el consulado de Estados Unidos. El incidente ocurrió alrededor de las 08:00 de la mañana y no causó heridos ni interrumpió vuelos. El responsable habló bajo condición de anonimato por temores de seguridad.

Nadie reivindicó el ataque de inmediato.

El Parlamento iraquí celebró el sábado una sesión de emergencia para analizar los disturbios en Basora.

Horas antes, los manifestantes que coreaban consignas antiiraníes irrumpieron en el consulado del país en la ciudad y le prendieron fuego. Además quemaron una bandera iraní y pisaron un retrato del líder supremo de la República Islámica, el ayatolá Ali Khamenei.

En otras partes de la ciudad, los manifestantes intentaron atacar el cuartel general de la milicia chií Assaib Ahl Al-Haq, respaldada por Irán, pero los guardias allí abrieron fuego.

Los manifestantes furiosos marcharon hasta el complejo de los palacios presidenciales de la ciudad, donde se encuentran las tropas paramilitares chiíes, y trataron de ingresar a la fuerza. Los soldados usaron al menos tres autos para arrollar a los manifestantes, matando a uno e hiriendo a otros cuatro, según un funcionario de Salud que habló bajo condición de no ser identificado porque no estaba autorizado a hablar con los medios de comunicación.