SAN JUAN (AP) — El director de la compañía de electricidad de Puerto Rico renunció el viernes en medio de apagones y el escrutinio a un contrato otorgado a una pequeña compañía de Montana para ayudar a reconstruir la red destruida por el huracán María.

La Autoridad de Energía Eléctrica indicó que Ricardo Ramos presentó su carta de renuncia con efecto inmediato a la junta de gobierno de la compañía. Ramos dijo en un video breve publicado en Twitter que su decisión era muy personal y totalmente ajena a los asuntos que la prensa ha informado.

“El foco se tiene que mantener en lo que es la restauración del sistema eléctrico”, declaró Ramos, al tiempo que agradeció las acciones de las cuadrillas de la compañía y de las que llegaron de Nueva York y Florida.

El gobernador Ricardo Rosselló dijo a reporteros que Ramos es un profesional que trabajó arduamente para restablecer la energía eléctrica en la isla, pero que debido a una serie de distracciones se tomó la decisión de seguir otro rumbo.

El gobernador agregó que “en el mejor interés del pueblo de Puerto Rico... se trabajó esa renuncia”.

Horas después de la salida del funcionario, Roselló recomendó a la junta de gobierno de la AEE que nombre como director interino a Justo González, director de generación y distribución de la empresa.

Hace unos días, Ramos declaró ante una comisión del Senado en Washington acerca de un contrato por 300 millones de dólares otorgado a Whitefish Energy Holdings, que posteriormente fue cancelado. El contrato está siendo auditado por autoridades locales y federales.

Poco antes del anuncio de la dimisión, el diario El Vocero reportó que Ramos había otorgado un contrato de 100.000 dólares a un abogado por labores de consultoría apenas días después de que el huracán Irma pasara junto a Puerto Rico. Es el mismo abogado que Ramos había tratado de designar antes como subdirector de la compañía. Rosselló advirtió que ese contrato también será revisado.

En un mensaje publicado en Facebook antes de su renuncia, Ramos dijo que el contrato era totalmente legítimo.

“Aquí no se ha hecho nada absolutamente fuera de la ley,” dice el mensaje.

Ramos reconoció el martes que hubo errores cuando la empresa buscó asistencia inmediata tras el paso de la tormenta que destruyó la red eléctrica de la isla.

Whitefish fue una de solo dos compañías que ofrecieron servicios de inmediato, señaló Ramos. La otra empresa había exigido un pago en garantía de 25 millones de dólares, dinero que la Autoridad de Energía Eléctrica no tiene en momentos en que está en bancarrota y carga una deuda de 9.000 millones de dólares, agregó.

Legisladores de ambos partidos censuraron a la AEE por no buscar la asistencia de otros proveedores públicos de electricidad, ayuda que fue ofrecida a las empresas eléctricas de Florida y Texas después de los huracanes Harvey e Irma.

Más de 20 de los 78 municipios de Puerto Rico continúan sin electricidad casi dos meses después de que María azotó la isla como huracán categoría 4. El miércoles ocurrió un apagón en gran escala justo cuando el gobierno había anunciado que su generación de electricidad alcanzaba 50%. Desde entonces han sucedido otros dos apagones grandes en momentos en que las cuadrillas trabajan para restaurar el suministro de energía.

Ramos dijo que los apagones recientes se deben a varios problemas, entre ellos el crecimiento excesivo de maleza y la falta de suministro oportuno de combustible.

Rosselló ha dicho que anticipa que la electricidad será restablecida en un 80% para fines de noviembre y en un 95% para mediados de diciembre. Sin embargo, el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos estima que será restablecida apenas en un 75% para fines de enero.