CHICAGO (AP) — Chicago continuará dando la batalla contra las políticas de inmigración del presidente Donald Trump con una demanda federal en la que señalará la ilegalidad de que el gobierno federal retenga las subvenciones para la seguridad a las llamadas ciudades santuario, dijo el domingo el alcalde Rahm Emanuel.

El funcionario dijo que Chicago no “será chantajeada para que cambiemos nuestros valores, somos y continuaremos siendo una ciudad acogedora”.

La demanda será presentada el lunes.

Según funcionarios, los nuevos requisitos para la entrega de las subvenciones que se canalizarían a la seguridad pública incluyen que las ciudades compartan información con las autoridades federales de inmigración. Las autoridades de la ciudad afirman que esos requisitos son inconstitucionales.

Chicago recibió el año pasado subvenciones de ese tipo por 2,3 millones de dólares, que se han utilizado para la compra de vehículos policiales.

Chicago recibe asistencia gratuita de dos despachos jurídicos.

Las autoridades federales han amenazado con retener la entrega de recursos federales a las ciudades santuario con el argumento de que incumplen las leyes federales.

Cuando se le solicitó que hiciera declaraciones sobre las declaraciones de Emanuel, el portavoz del Departamento de Justicia federal, Ian D. Prior, dijo en un correo electrónico: “En 2016, más habitantes de Chicago fueron asesinados que en la ciudad de Nueva York y Los Ángeles en conjunto”.

“Así las cosas, es especialmente trágico que preocupe menos al alcalde esa estadística alarmante que gastar tiempo y el dinero de los contribuyentes para proteger a extranjeros delincuentes y exponer a un mayor peligro a la policía de Chicago”, agregó.