ALBANY, Nueva York, EE.UU. (AP) — Exmiembros de una iglesia en el norte del estado de Nueva York donde dos adolescentes fueron azotados brutalmente describen un templo otrora vibrante y alegre que se convirtió en un lugar de temor e intimidación bajo su nueva directiva.

"Cuando llegué por primera vez, era caluroso y acogedor. Era esperanzador. Me ayudaba", dijo Chadwick Handville, un fisioterapeuta de Phoenix, Arizona, que abandonó la Iglesia Cristiana de la Palabra de Vida en junio de 2000 después de 10 años que incluyeron un periodo como un líder de oración y fideicomisario. Las cosas entraron en declive después de que el fundador, Jerry Irwin, regresó tras un periodo de ausencia y reclamó su cargo como pastor, comentó Handville.

"Lo que resultó disparatado fue su actitud hacia los otros", declaró Handville. "Yo no estaba contento. Acusó a todos los hombres de desear a la esposa de él".

Handville dijo que los sermones de Irwin estaban cargados de ataques personales hacia los feligreses, a quienes obligó a trabajar por muchas horas en la renovación del apartamento de la familia Irwin en el tercer piso del ex edificio de una escuela que alberga la iglesia en New Hartford, que se encuentra a 160 kilómetros (100 millas) al oeste de Albany.

"Él tenía sus puntos buenos", agregó Handville. "Por medio de él pude memorizar la mitad de la Biblia. Me enseñó mucho. Lo que no me enseñó fue cómo usar lo que leí, cómo tratar a las personas".

Handville dijo que muchos exmiembros e integrantes actuales de la iglesia tenían miedo de hablar públicamente acerca de ésta por miedo a la recriminación.

En una carta al diario Post-Standard de Syracuse, el exfeligrés Nathan Ames dijo que la iglesia empezó como una iglesia pentecostal de rápido crecimiento pero cayó luego que Irwin retomó el liderato. Ames lo describió como una persona controladora e intimidante.

Desde la muerte de Irwin por un derrame cerebral hace varios años, su esposa Traci y sus hijos —Tiffanie, Daniel y Joseph— han estado a cargo. Ames indicó que ellos siguieron el estilo del fundador.

Seis líderes de la iglesia y feligreses ahora enfrentan cargos que incluyen homicidio culposo y agresión por la brutal golpiza en la iglesia ocurrida el pasado domingo que causó la muerte de Lucas Leonard, de 19 años, y envió al hospital a su hermano Christopher, de 17 años. Los miembros de la iglesia Bruce y Deborah Leonard, padres de los agredidos, enfrentan el cargo más serio, homicidio culposo. La hija de Deborah Leonard, Sarah Ferguson, y Joseph Irwin, enfrentan cargos por agresión.

La policía señaló que la golpiza surgió de un "sesión de asesoramiento" que podría estar relacionada con el deseo de Lucas Leonard de abandonar la iglesia.