BUENOS AIRES (AP) — Envalentonado por el contundente triunfo logrado en las elecciones legislativas, el presidente argentino Mauricio Macri dejó el lunes en claro cuál será su agenda para los próximos dos años: reformas y más reformas.

“Tenemos que hacer muchísimas reformas, ya hicimos algunas... pero cuando miramos para adelante todavía falta mucho”, dijo a periodistas Macri, un conservador que a menos de dos años de asumir la presidencia consiguió ampliar su poder en el Parlamento luego de que la coalición oficialista obtuviera la víspera más de 40% de los sufragios en todo el país y se convirtiera en la fuerza más votada.

El mandatario de 58 años indicó que la batería de cambios que se propone una vez que inicie un diálogo con los gobernadores provinciales abarcará las áreas electoral, educativa, impositiva, laboral y de jubilaciones y pensiones.

La fuerza oficialista Cambiemos se impuso en 13 de los 24 distritos del país, entre ellos los cinco de mayor peso electoral. Los despidos en el sector público y el aumento de las tarifas de los servicios que su gobierno aplicó no hicieron mella en el electorado que le dio su voto de confianza a Macri, quien busca atraer inversiones y consolidar el tímido crecimiento de la economía.

Un día después de las elecciones, la gasolina aumentó un 10%. Macri relacionó el alza con la situación del petróleo a nivel global y dijo que es optimista “porque el combustible va a volver a bajar".

Marcelo Trovato, director de la consultora Pronóstico Bursátil, dijo a The Associated Press que “el mercado ha tomado muy bien esta elección”. El índice Merval de la Bolsa de Buenos Aires subió 3,07% y el dólar retrocedió a 17,68 pesos promedio en el segmento minorista.

El analista precisó que el gobierno aplicará las reformas de forma gradual porque no están dadas las condiciones para un ajuste traumático en el marco de una tasa de pobreza de 28,6% -según la medición del primer semestre del año-y dudó que llegue de inmediato “una lluvia generalizada de inversiones” ya que para ello es necesario reducir el abultado déficit fiscal y el endeudamiento.

Macri quedó en una cómoda situación para aspirar a una reelección en 2019 al tener como rival a una oposición dividida y sin un líder claro.

“Para Macri el desafío es ciento por ciento la economía y la situación social, donde el gobierno ha cosechado hasta ahora pocos logros y debe encarar grandes reformas estructurales”, señaló a AP el analista Patricio Giusto, de Diagnóstico Político.

Aunque amplió el número de legisladores a 108 diputados y 25 senadores, contando a los aliados, Cambiemos no tendrá la mayoría en el Congreso y deberá pactar con la oposición. Los legisladores asumirán el 10 de diciembre.

Según Giusto, al oficialismo le será relativamente fácil “lograr acuerdos” debido a la renovación a la que, de ahora en más, estará obligada la atomizada oposición.

“Luego de su peor derrota nacional el peronismo debe reconstruirse, sin dirigentes con proyección ni capacidad de aglutinamiento, al menos en el corto plazo”, explicó Giusto sobre el movimiento político en el que conviven varias corrientes. Una de ellas está liderada por la expresidenta Cristina Fernández (2007-2015), quien obtuvo una banca de senadora por Unidad Ciudadana, la fuerza centroizquierdista que fundó para esta contienda electoral.

El poder de Fernández quedó acotado mayoritariamente a un sector del populoso conurbano bonaerense, señalaron analistas.

“El peronismo va a hacer lo posible para romperle el bloque en el Senado porque saben que con ella no van a conseguir la renovación”, dijo a la AP Mariel Fornoni, de Management & Fit.

Sin embargó, Roberto Bacman, del Centro de Estudios de Opinión Pública, señaló que con 37% de votos “a Fernández no la sacan de la cancha (campo de juego)... Cuando se siente a discutir con el peronismo discutirá con votos”, afirmó.

Fernández fue la opositora que obtuvo más votos a nivel nacional pero quedó cuatro puntos por debajo del oficialista Esteban Bullrich en la provincia de Buenos Aires, estratégico para construir poder político.

“Unidad Ciudadana ha venido a quedarse y es la base de la construcción de la alternativa a este gobierno”, señaló la exmandataria.

Con su banca, Fernández se aseguró la inmunidad parlamentaria en momentos en que se ha complicado su situación judicial. El 26 de octubre está citada a declarar ante un juez como sospechosa del encubrimiento de los iraníes acusados del atentado contra un centro judío en 1994 en Buenos Aires.

Oficialistas y opositores se han mostrado dispuestos a emplear los mecanismos legales necesarios para impedir que Fernández asuma la banca. La exmandataria se ha declarado inocente de las acusaciones en su contra en esa y otras causas y ha denunciado ser víctima de una persecución judicial.

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En este despachó colaboró el periodista de AP, Paul Byrne.