EL CAIRO (AP) — La policía egipcia detuvo a 12 supuestos milicianos en una provincia al suroeste de El Cairo, pocos días después de un ataque en que murieron al menos 16 policías en una emboscada.

Los milicianos eran “cuadros” de Hasm, indicó el comunicado del Ministerio del Interior. Las autoridades creen que el grupo es una facción escindida de la Hermandad Musulmana que ha atacado a las fuerzas de seguridad los últimos años.

Las detenciones se hicieron en la provincia de Fayum, 80 kilómetros (50 millas) al suroeste de El Cairo. La policía también incautó 13 armas y dos dispositivos explosivos.

Los arrestos ocurren pocos días después de que las autoridades anunciaron oficialmente que al menos 16 policías murieron en una emboscada por extremistas islámicos al suroeste de El Cairo. Funcionarios de seguridad le habían dicho previamente a The Associated Press y otros medios de prensa que la cifra de muertos alcanzó 54, lo que le hace uno de los peores ataques contra la policía egipcia en años.

Sin embargo, no ha sido posible conciliar las cifras. Ningún grupo extremista reivindicó el ataque del viernes, que ocurrió cerca del vasto desierto occidental. Ataques previos en esa área han sido atribuidos a extremistas islámicos llegados de Libia.

El lunes, las fuerzas armadas egipcias atacaron una caravana de armamentos que cruzaba la frontera desde Libia y destruyeron vehículos cargados con explosivos y armas, matando a extremistas, dijo un portavoz militar en una declaración. El coronel Tamer el-Rifai dijo que los ataques aéreos destruyeron ocho vehículos y mataron a presuntos extremistas, pero no dio detalles.

Egipto ha batallado a extremistas en el norte de la Península de Sinaí desde hace años, pero la rebelión se ha vuelto mucho más violenta y mortífera desde el golpe militar que derrocó en el 2013 al presidente islamista Mohamed Morsi. Una filial del Estado Islámico ha lanzado desde entonces una serie de ataques en otras partes del país, incluyendo áreas cerca de la porosa frontera con Libia. Egipto dice que los extremistas que atacan a sus fuerzas de seguridad y a la minoría cristiana del país ingresan desde Libia con armamento.

Ha habido además una ola de ataques mayormente contra fuerzas de seguridad atribuidos a una facción de la Hermandad Musulmana, el grupo de Morsi. El gobierno declaró la Hermandad un grupo terrorista en el 2013, en respuesta a un mortífero ataque suicida contra una estación de policía en una ciudad del Delta del Nilo.