JERUSALÉN (AP) — Un tribunal militar israelí confirmó el domingo la sentencia de 18 meses a un soldado condenado por haber matado a disparos a un agresor palestino que yacía herido en el suelo después de que hirió a puñaladas a otro soldado, un caso que dividió el país donde el servicio militar es obligatorio.

El sargento Elor Azaria, un médico militar, aparece en un video grabado con celular donde se le ve disparando contra el palestino herido, justo después de que el agresor apuñalara a un soldado. El palestino, Abdel Fatá al-Shariff, estaba en el suelo ya desarmado cuando Azaria le disparó en la cabeza.

El tiroteo ocurrió en 2016 en la volátil ciudad cisjordana de Hebrón, en momentos de frecuentes ataques palestinos.

El veredicto de culpabilidad fue una victoria para los comandantes del ejército israelí, que alegaron que Azaria violó el código de ética militar. Sin embargo, el soldado encontró un gran apoyo la gente, incluso políticos de la derecha nacionalista de Israel. Muchos lo consideraron un héroe que estaba siendo castigado injustamente.

El servicio militar es obligatorio en Israel para la mayoría de los hombres judíos y hay un apoyo generalizado a los soldados porque operan en zonas complejas.

El ministro de Defensa israelí, Avigdor Lieberman, emitió una declaración en la que exhortó a la familia del soldado a no seguir apelando la sentencia y que la gente respete el fallo. "Es un día difícil", dijo, antes de sugerir que el jefe de Estado Mayor del ejército debería perdonarlo. "No tengo ninguna duda de que tendrá en cuenta las circunstancias difíciles" del caso, explicó.

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, tuiteó que recomendará que el soldado sea indultado. Otros ministros también pidieron que el soldado reciba el perdón.

La organización Human Rights Watch elogió la decisión del tribunal. "Al mantener la declaratoria de culpabilidad de un soldado condenado por haber matado a disparos a un hombre que ya no representaba una amenaza, se envía un mensaje importante sobre las restricciones al uso letal de la fuerza", explicó Sari Bashi, directora de Human Rights Watch para de Israel y Palestina.