SAN DIEGO (AP) — La delegación en California de la entidad holandesa Rabobank acordó el miércoles pagar 369 millones de dólares dentro de un acuerdo con las autoridades para resolver un caso de lavado de dinero.

El banco está acusado de mentir a las autoridades reguladoras cuando investigaban el supuesto lavado de dinero del narcotráfico mexicano a través de sucursales en pequeñas localidades junto a la frontera con México.

La filial, Rabobank National Association, dijo que no niega haber aceptado al menos 369 millones de dólares en beneficios ilegales del tráfico de drogas y otras actividades entre 2009 y 2012. La entidad se declaró culpable de un cargo de conspiración para defraudar a los Estados Unidos por participar en el encubrimiento cuando los reguladores empezaron a hacer preguntas en 2013.

La sanción es uno de los acuerdos más grandes en Estados Unidos en relación al lavado de dinero del narcotráfico mexicano, aunque sigue siendo una fracción de los 1.900 millones de dólares que aceptó pagar el HSBC británico en 2012. Sí supera los 160 millones de dólares que el banco Wachovia aceptó pagar en 2010.

Según el acuerdo, la empresa cooperará con los investigadores. El gobierno federal aceptó no presentar cargos penales adicionales contra la empresa ni reclamar una supervisión especial.

El acuerdo describe cómo tres ejecutivos no identificados ignoraron las advertencias de una informante y orquestaron el encubrimiento. Dos de los directivos fueron despedidos en 2015 y uno se retiró ese año.

“Resolver estos asuntos es importante para la misión del banco aquí en California”, dijo Mark Borrecco, director general de la filial.

México propuso en 2010 nuevos límites a los depósitos en efectivo en los bancos del país, lo que aumentó el número de depósitos sospechosos en las sucursales de Rabobank en Calexico y Tecate, según el texto del acuerdo. Las cuentas en las dos localidades fronterizas crecieron más de un 20% tras la medida en México, y empleados del banco sabían que el dinero probablemente estaba relacionado con el tráfico de drogas y el crimen organizado.

Varios clientes de riesgo eludieron el escrutinio, incluido uno en Calexico que envió más de 100 millones de dólares en transacciones sospechosas. Los clientes en Tecate retiraron más de un millón de dólares en efectivo al año entre 2009 y 2012, a menudo en cantidades justo por debajo del mínimo para reportarlo a las autoridades federales.

“Los cárteles probablemente pensaron que estas eran localidades tranquilas, nadie iba a darse cuenta”, comentó Dave Shaw, responsable de las Investigaciones de Seguridad Nacional del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos en San Diego. “Cuando traes 400 millones de dólares, alguien va a darse cuenta. El banco debería haberlo sabido y simplemente decidió no reportar ninguna actividad sospechosa”.

Heather Lowe, asesora legal y directora de asuntos de gobierno en la firma activista Global Financial Integrity, señaló que la actividad ilegal era similar a la registrada en HSBC y Wachovia.

Sin embargo, esos bancos fueron acusados de lavar dinero del narcotráfico mexicano, mientras que Rabobank sólo había admitido el encubrimiento.

“Parece en este caso que tenemos al banco asumiendo el golpe por mentir, pero no por las infracciones en sí”, dijo Lowe, que esperaba que los tres directivos fueran procesados.

Una ejecutiva informante alertó a dos de los tres ejecutivos de la actividad sospechosa en 2012 y compartió su preocupación con el “grupo de gestión ejecutiva”, según el acuerdo de culpabilidad. También habló con el regulador en medio de preocupaciones en la empresa porque el escrutinio del gobierno pudiera poner en peligro una fusión inminente. Fue despedida en julio de 2013.

Rabobank, con sede en Utrecht, Holanda, dijo el mes pasado que había apartado unos 310 millones de euros (384 millones de dólares) para llegar a un acuerdo. Está prevista una vista de sentencia para el 18 de mayo.