BUENOS AIRES (AP) — El gobierno de Mauricio Macri recibió un guiño de los inversores el martes en medio de la turbulencia económica que desató la corrida cambiaria.

Por un lado, el Banco Central anunció que se renovaron la totalidad de títulos “Lebac” (Letras del Banco Central) que cotizan en pesos y vencían este martes por un monto de unos 617.000 millones de pesos (unos 25.183 millones de dólares). Además, indicó que recibió una oferta adicional por 5.000 millones de pesos (204 millones de pesos).

Por el otro, el país sudamericano colocó un bono del tesoro en moneda local a cinco años por 36.872 millones de pesos (1.586 millones de dólares) a una tasa fija del 20% y otro título a ocho años por 36.378 millones de pesos (1.484 millones de dólares) con una tasa del 19%.

“Es la muestra más contundente de la confianza que sigue inspirando el presidente Macri”, dijo el ministro de Finanzas, Luis Caputo, en rueda de prensa.

El dato se conoce en momentos en que el gobierno enfrenta una crisis cambiaria con una brusca apreciación del dólar desde finales de abril que ha puesto en evidencia la vulnerabilidad de la economía argentina y forzado al país a buscar financiamiento del Fondo Monetario Internacional (FMI) por primera vez en casi dos décadas.

El dólar, refugio preferido de los argentinos para ahorrar por la desconfianza en la moneda local, batió varias veces su máximo histórico el último el lunes al cotizar 25,30 pesos por unidad. El precio de la divisa estadounidense registró este martes una leve baja y cerró 24,50 pesos por unidad.

Analistas atribuyeron en parte la disparada en el precio del dólar a una pérdida de confianza de los inversores por la aplicación de un impuesto que grava la renta financiera para extranjeros, combinado con un aumento en las tasas de interés en Estados Unidos que alentaron la fuga hacia ese país.

En las jornadas previas se temía que los inversores no renovarían “Lebac” para volcarse al dólar, lo cual podía sumar más presión sobre el precio de la divisa. El Banco Central adoptó una serie de medidas para mantener el atractivo sobre estos títulos, que cuenta entre sus tenedores a provincias y municipios, bancos, fondos de inversión y pequeños ahorristas.

“La reacción de hoy de los inversores muestra que cuando uno está haciendo las cosas bien no hay que preocuparse más de la cuenta”, enfatizó Caputo.

La mala noticia de este martes para el gobierno fue la medición de la inflación de abril, que registró una variación del 2,7% respecto al mes anterior.

El alza en el costo de vida de la población el último mes estuvo impulsada principalmente por un aumento del 8% en gastos de vivienda, agua, electricidad, gas y combustibles, de acuerdo a la medición del Instituto de Estadísticas y Censos (INDEC). Le siguen trasporte y gastos por vestimenta, que promediaron una suba de cuatro por ciento.

Desde diciembre de 2017, la inflación acumula 9,6%.

La estadística de abril estuvo dentro de lo previsto por el gobierno teniendo en cuenta las fuertes subas dispuestas en las tarifas de servicios y transporte públicos como parte de la política oficial de reducir subsidios para achicar el gasto público.

El ministro de Economía, Nicolás Dujovne, reconoció también el martes que la corrida bancaria tendrá impacto en la inflación de mayo, ya que se espera una aceleración de los precios por la devaluación del peso. No obstante, el funcionario espera será menor que la de abril.

“Estamos convencidos de que la inflación va a bajar”, afirmó Dujovne.

Argentina sigue a Venezuela como los dos países de América Latina con mayor nivel de inflación. Bajar el costo de vida a un dígito fue una de las principales promesas de campaña del conservador Macri, quien sucedió en diciembre de 2015 al gobierno populista de Cristina Fernández (2007-2015).