ROMA (AP) — Los restos del rey Víctor Manuel III, que murió en el exilio y cuyo gobierno durante dos guerras mundiales contribuyó al fin de la monarquía en Italia, serán repatriados próximamente y llevados a un mausoleo familiar cerca de Turín, dijo el sábado una iglesia italiana.

El Santuario de la Natividad de María, en Vicoforte, hizo el anuncio horas después de que los restos de la reina Elena, esposa de Víctor Manuel III, fueron traídos en secreto a esta iglesia desde Montpellier, Francia, donde ella falleció en 1959.

Víctor Manuel III gobernó Italia de 1900 a 1946, cuando abdicó a favor de su hijo Humberto II en un intento desesperado por preservar la monarquía en medio del creciente sentimiento republicano después de la desastrosa participación de Italia en la Segunda Guerra Mundial.

Un plebiscito favoreció el nacimiento de la república italiana, lo que obligó al padre y al hijo _el último rey de Italia_ a marcharse al exilio.

Víctor Manuel III murió en 1947 en Alejandría, Egipto, donde continúan sus restos. Humberto falleció en 1983 en Ginebra.

La constitución en Italia posterior a la Segunda Guerra Mundial prohibió a todos los hombres descendientes de la real Casa de Saboya vivir en suelo italiano como castigo por el apoyo que la familia le dio al dictador fascista Benito Mussolini. La prohibición fue levantada en 2002, y las acciones para traer de regreso los restos reales a Italia comenzaron seriamente en 2011.

Uno de los bisnietos de Víctor Manuel III _Manuel Filiberto _que junto con su padre regresó en forma triunfal a Italia en 2002 después de que la prohibición fue suspendida_, se dijo complacido de que los restos de sus ancestros regresen a suelo italiano. Sin embargo, Filiberto criticó el sigilo con el que los restos de Elena fueron repatriados y señaló que se enteró del asunto solo por la prensa.

En una entrevista el sábado con Tgcom24 de Mediaset, Manuel Filiberto afirmó que su abuelo _Humberto II_ había dicho siempre que los restos de los miembros exiliados de la Casa de Saboya sólo debían ser repatriados si podían ser inhumados en el Panteón de Agripa, un templo de la antigua Roma, lugar del descanso eterno de muchos otros integrantes de la familia.

En un indicio de las pugnas internas entre una las familias reales secundarias de Europa, la hermana de Manuel Filiberto parecía estar detrás de la iniciativa para mantener los restos en el norte del país, cerca de Turín. Otro pariente, el príncipe Sergio de Yugoslavia, presuntamente pretende impedir que los restos de Víctor Manuel regresen a Italia.