EL CAIRO (AP) — Mohamed Salah revivió una disputa de meses con autoridades del fútbol en su natal Egipto, a las que acusa de ignorar sus quejas sobre el uso no autorizado de su imagen.

El conflicto sobre los derechos por el uso de su imagen y las persistentes tensiones sobre el trato dado al atacante durante la Copa del Mundo en Rusia han generado dudas sobre si Salah, el máximo goleador de la Liga Premier inglesa la temporada pasada, seguirá jugando para la selección nacional.

“Es normal que una federación de fútbol trate de resolver los problemas con sus jugadores a fin de que ellos se sientan cómodos. Pero de hecho veo que exactamente lo opuesto”, tuiteó el extremo del Liverpool el domingo.

El tuit de Salah fue ampliamente compartido en Egipto, donde es considerado un héroe nacional.

“No es normal que mis mensajes y los mensajes de mis abogados sean ignorados”, agregó. “No sé por qué está pasando todo esto. ¿Acaso no tienen tiempo para respondernos?”

A través de un comunicado, la Federación Egipcia de Fútbol señaló que discutiría las demandas de Salah el lunes.

Ramy Abbas, al agente de Salah, dijo que tanto él como su cliente han pedido garantías sobre el “bienestar” de la estrella de 26 años en la selección y la certeza de que sus derechos de imagen no serán violados de nuevo.

“Ya ha sido suficiente”, tuiteó Abbas.

La disputa surgió por primera vez en abril, cuando la selección de fútbol de Egipto usó prominentemente la imagen de Salah en su avión, que fue proporcionado por el patrocinador oficial WE. Salah tiene un contrato de exclusividad con Vodafone, una firma de telecomunicaciones rival de WE.

En ese entonces, el Ministerio de Juventud y Deporte, Khaled Abdel-Aziz, anunció que las demandas de Salah deberían ser atendidas después de una reunión de emergencia de la directiva de la Federación.

Farag Amer, al frente del comité de Juventud y Deporte en el Parlamento, dijo que el presidente Abdel Fatá el Sissi ha ordenado que la disputa se resuelva pronto.

Se espera que Salah regrese a la selección bajo el mando del nuevo técnico Javier Aguirre en septiembre, cuando Egipto enfrenta a la República del Níger en duelo eliminatorio por la Copa Africana de Naciones de 2019.

Pero la participación del atacante estrella podría estar en duda.

La relación entre Salah y la Federación ha sido tensa desde que el jugador fue aparentemente usado como símbolo político como parte de la selección que compitió en el Mundial de Rusia y que tuvo su sede en Chechenia. En junio, dos personas cercanas a Salah dijeron a The Associated Press que él ha estado considerando dejar la selección.

De acuerdo con fuentes, Salah se molestó más que nada por un banquete organizado por

Ramzan Kadyrov, el presidente de la República de Chechenia, en el que el futbolista recibió el nombramiento de “ciudadano de honor”.

Salah fue criticado por medios británicos después de haber publicado fotografías en que aparece acompañado por Kadyrov, a quien se le ha acusado repetidamente de violación a los derechos humanos, incluyendo actos de tortura y el asesinato de rivales políticos. Kadyrov niega las acusaciones.