La FIFA aprobó a Chechenia como la sede de concentración de Egipto para la Copa del Mundo, pero de inmediato encaró críticas debido a las acusaciones de violaciones de derechos humanos contra el líder de esa región rusa.

El organismo rector del fútbol mundial divulgó el viernes la lista de las sede de alojamiento y entrenamiento de las 32 selecciones que disputarán el Mundial en Rusia, y señaló que sigue evaluando si es idóneo que un equipo se hospede en la capital chechena Grozny, la sede elegida por Egipto entre las 67 alternativas presentadas por los organizadores del torneo.

“La decisión de la FIFA de utilizar Grozny como sede de un equipo mundialista es absolutamente sorprendente e indignante”, dijo la subdirectora de Human Rights Watch, Jane Buchanan, en una entrevista con The Associated Press. “La FIFA debe revocar esa decisión y cambiar la concentración a otra ciudad”.

FARE Network, una organización encargada de combatir la discriminación en el fútbol, coincidió en que la FIFA no debe utilizar a Chechenia como sede. La región no tendrá partidos del Mundial, y la FIFA defendió la decisión de incluir a Grozny en la lista de sedes de entrenamiento para los 32 equipos que participarán en el campeonato.

“No tenemos motivos para pensar que la decisión de la federación de fútbol de Egipto de tener su sede en Grozny vaya a tener un impacto negativo en los derechos humanos”, dijo la FIFA en un comunicado enviado a la AP. “En todo caso, la FIFA tomará las medidas apropiadas de acuerdo con su política de derechos humanos si esta evaluación cambiara en los próximos meses”.

Chechenia ha sido escenario de dos guerras separatistas, mientras que su líder Ramzan Kadyrov ha sido criticado por supuestamente cometer abusos de los derechos humanos, aplacar movimientos opositores y perseguir a gays y otros grupos.

“No debe haber duda alguna de que la FIFA condena cualquier tipo de discriminación, incluyendo discriminación por orientación sexual”, dijo la FIFA.

En una carta enviada en mayo a activistas, y que la AP obtuvo el viernes, la secretaria general de la FIFA, Fatma Samoura, dijo que los ataques contra la comunidad LGBT en Chechenia “contradicen agudamente los valores de la FIFA como organización, y los condenamos con firmeza”.

Human Rights Watch dijo el viernes que ha descubierto a “activistas de los derechos humanos encerrados por cargos inventados, y que han huido de Chechenia para salvar sus vidas” en meses recientes.

Buchanan, autora de un informe sobre abusos laborales en las obras de la Copa del Mundo en Rusia, dijo que Kadyrov manda en Chechenia “como si fuese su feudo, y comete abusos de los derechos humanos con impunidad”.

“La decisión de la FIFA valida el régimen abusivo de Kadyrov”, agregó. “Es una vergüenza que la FIFA quiera estar asociada a Kadyrov”.

La sede de Egipto está lejos de sus tres partidos de primera ronda: el primero contra Uruguay en Ekaterimburgo, y luego ante el anfitrión Rusia en San Petersburgo, y frente a Arabia Saudita en Volgogrado.

La FIFA también anunció la sede del resto de los 32 equipos que participarán en el campeonato: Argentina, México y Perú se alojarán en la zona de Moscú, entre nueve selecciones que se concentrarán en la capital incluyendo al campeón mundial Alemania y el monarca europeo Portugal. Brasil se alojará en Sochi, un balneario en la costa del Mar Negro; Uruguay estará en Nizhny Novgorod; Colombia en Kazán; Costa Rica se quedará en San Petersburgo; y Panamá, que disputa el primer Mundial en su historia, en Saransk.