MOSCÚ (AP) — Una presentadora de la televisión rusa que aspira a la presidencia inició el martes su primera conferencia de prensa demandando la libertad de todos los prisioneros políticos.

Ksenia Sobchak, de 35 años, anunció su candidatura la semana pasada, diciendo que Rusia está hastiada de su elite política. Varios críticos dicen que la presencia de Sobchak en la campaña fragmentaría más a la oposición y daría a los comicios de marzo una apariencia de legitimidad.

Ella es hija del mentor del presidente Vladimir Putin, el ex alcalde de San Petersburgo Anatoli Sobchak. Su madre es una legisladora del Consejo de la Federación, la cámara alta del Parlamento ruso. Antes de su exitosa carrera televisiva, era una conocida socialité de la moda.

Sobchak se ha sumado a protestas contra el Kremlin y ha criticado al gobierno, pero mayormente ha evadido mencionar a Putin.

El presidente no ha dicho aun si planea buscar su reelección, pero se espera que lo haga.

Hablando en una sala atestada, Sobchak les dijo a los reporteros que al menos 30% de los rusos siguen sin representación y que votar por ella cambiaría eso.

Nombró a Igor Malashenko, uno de los pioneros de la televisión post soviética y arquitecto de la reelección en 1996 de Boris Yeltsin, como jefe de su campaña. No dijo cuánto espera que cueste la campaña, limitándose a decir que solamente planea recibir ayuda financiera de empresarios anónimos.