WASHINGTON (AP) — Los médicos han comenzado a difundir sus primeros reportes detallados sobre los síntomas que afectaron la vista, audición, equilibrio y el sistema neurológico de diplomáticos estadounidenses en Cuba, en lo que el Departamento de Estado describió como “ataques contra la salud”. Lo que falta todavía es un claro diagnóstico de lo sucedido para provocar estos misteriosos problemas de salud.

En general, los síntomas son similares a la disfunción cerebral que se observa durante una conmoción, concluyó un grupo de especialistas de la Universidad de Pensilvania que examinó a 21 de los 24 miembros de la misión diplomática que se cree que resultaron afectados.

Cualquiera que sea la causa, los pacientes de La Habana “experimentaron una persistente discapacidad de naturaleza significativa”, concluyó el equipo de expertos.

Cuba insiste en que no hubo ningún ataque.

El reporte fue difundido el miércoles por la revista Journal of the American Medical Association (JAMA por sus iniciales en inglés), aunque sus hallazgos fueron revelados en primera instancia por The Associated Press en diciembre pasado.

El misterio surgió a finales de 2016, cuando el personal de la embajada estadounidense empezó a buscar atención médica debido a la pérdida auditiva y a un persistente zumbido de los oídos que relacionaron con sonidos extraños o vibraciones, lo que en un inicio provocó que los investigadores sospecharan de “ataques sónicos”. Ahora, las autoridades evitan cuidadosamente el término, mientras que los doctores involucrados en la pesquisa se preguntan si los sonidos fueron a consecuencia de alguna otra cosa que pueda ayudar a explicar todos los síntomas: problemas de memoria, falta de concentración, irritabilidad, problemas de equilibrio y mareos.

El reporte del miércoles aclara que los hallazgos son preliminares y básicamente enlista los síntomas y las pruebas realizadas. Y aún existen complicaciones importantes, como el hecho de que no existe información para comparar la salud cerebral o auditiva de los pacientes antes de viajar a Cuba.

“Antes de llegar a una conclusión, se debe obtener evidencia adicional que sea evaluada de manera rigurosa y objetiva”, advirtió el editor adjunto de JAMA, el doctor Christopher Muth, en su comentario adicional. Destacó que muchos de los síntomas coinciden con un listado de padecimientos neurológicos.

“Realmente parece una conmoción sin el antecedente de traumatismo en la cabeza”, dijo el coautor del reporte, el doctor Douglas Smith, del Center for Brain Injury and Repair de Pensilvania, en un podcast proporcionado por JAMA.

Dijo que el sonido, que escucharon 18 de los 21 pacientes, no puede ser el responsable. “No se conoce la existencia de algún mecanismo en el que sonido audible lesione al cerebro. Debemos sospechar que es a consecuencia de otra cosa”.

El misterioso caso ha causado un desplome en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba desde que alcanzaron su punto más alto en 2015, cuando el entonces presidente Barack Obama restauró las relaciones diplomáticas entre ambas naciones después de un distanciamiento de medio siglo.

El nuevo reporte delinea una serie de exámenes a los que se sometió a los pacientes, incluyendo algunos hallazgos que no pueden alterarse ni siquiera de manera inconsciente, lo que incrementó la creencia de los doctores de que no se trata de un caso de histeria masiva. De acuerdo con el reporte, supervisores y colegas observaron un cambio en el rendimiento laboral de al menos seis de los pacientes.

Es poco probable que se trate de virus o exposición a productos químicos, escribió el equipo de Smith, aunque no pueden “excluirse de manera sistemática”.

Las tomografías tomadas detectaron “algunos” cambios en lo que se conoce como tractos de sustancia blanca de algunos de los pacientes, y en tres de ellos se observó más de lo que se prevé para personas de su edad, de acuerdo con el reporte. Sin embargo, los autores reconocieron que esas anormalidades pueden deberse a eventos previos durante su vida.

Muchos de los pacientes presentaron síntomas durante meses, y los doctores diseñaron una terapia personalizada de rehabilitación que, aparentemente, fue de ayuda.

El doctor S. Andrew Josephson, presidente de neurología en la Universidad de California, campus San Francisco, y que no estuvo involucrado en el estudio, dijo que el reporte es “un paso realmente importante”, ya que describe de manera cuidadosa los hallazgos médicos y demuestra que son sumamente similares entre el grupo de pacientes.

“Nos acerca a entender cuáles pueden ser las posibles causas”, destacó.

El Departamento de Estado, que no estuvo involucrado en la redacción del artículo pero lo revisó para asegurarse de que no contenía información confidencial, emitió el miércoles una alerta de salud con base en el reporte “a fin de informar a los ciudadanos estadounidenses y proveedores médicos”.

“Alentamos a todos los ciudadanos estadounidenses que hayan viajado a Cuba y que estén preocupados respecto a sus síntomas, a compartir este reporte con sus doctores”, dijo el Departamento de Estado.

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El periodista de Associated Press Malcolm Ritter contribuyó a este despacho desde Nueva York.