LA UNIÓN, Colombia (AP) — Helicópteros de la Fuerza Aérea Colombiana lanzaron pétalos de rosas sobre la plaza de esta población el martes, durante la ceremonia con motivo del primer aniversario de la tragedia aeronáutica en que perecieron 71 personas, incluidos 19 futbolistas del club Chapecoense de Brasil.

La plaza fue colmada por campesinos durante el acto, que incluyó un toque de trompeta en el minuto de silencio para recordar solemnemente a las víctimas. A la ceremonia asistió Andrés Botero, presidente del Atlético Nacional, el club colombiano que se preparaba para enfrentar a Chapecoense en la final de la Copa Sudamericana el año pasado, cuando la caída de la aeronave en un cerro próximo a La Unión se cobró la vida de casi todo el plantel del equipo brasileño.

El cerro donde se estrelló el avión de la compañía boliviana LaMia lleva desde mediados de diciembre de 2016 el nombre Chapecoense según dispusieron las autoridades de La Unión, a unos 57 kilómetros de Medellín.

Atlético Nacional develó una placa que muestra los nombres de las víctimas y los sobrevivientes, así como una breve referencia a lo ocurrido un año atrás.

"El Verdao de Chapecó venía de cumplir la hazaña de dejar en el camino a rivales de más trayectoria y la gloria estaba cerca con el partido de ida de la final de la 15ª edición de la Copa Suramericana ante Atlético Nacional... La tragedia apagó ese sueño y como muestra de solidaridad y hermandad, Atlético Nacional solicitó a la Conmebol ceder la copa a Chapé, campeones eternos", señala la inscripción.

Varios asistentes al acto lucieron camisetas de ambos conjuntos.

"Guardamos cariño y afecto por los amigos (de Chapecoense) que siempre estuvieron muy cerca", manifestó Botero.

La jornada de varias horas de homenajes incluyó la celebración de una misa en La Unión, así como una 'noche de la luz', en la que los participantes llevaron velas y cirios.

Además de develar la placa, el club de Medellín presentó una “cápsula del tiempo” alusiva a la conmemoración. El cilindro de acero, que lleva en su interior mensajes de futbolistas e hinchas, será trasladado el fin de semana al estadio Atanasio Girardot, la casa de Atlético Nacional, y después a Chapecó, ciudad del sur de Brasil donde juega el club que quedó enlutado aquel noviembre de 2016.

"La idea es unir los mensajes colombianos y brasileños para que la urna sea abierta en 40 años", explicó Juan Pablo Solarte, director del área comercial del Atlético Nacional.

Sobrevivieron los futbolistas Jackson Follmann, Alan Ruschel y Helio Neto, así como el narrador deportivo Rafael Henzel, la sobrecargo Ximena Suárez y su compatriota, el técnico de aviación Erwin Tumiri. Los futbolistas que salvaron la vida regresaron a Colombia a principios de mayo, visitaron los hospitales donde fueron atendidos, el estadio Atanasio Girardot, el cerro y La Unión, localidad de la subregión Oriente del departamento de Antioquia.

El adolescente Johan Ramírez se convirtió en un personaje de La Unión, luego que guio a los encargados del rescate a la zona del desastre. Su familia recibió como reconocimiento una casa a las afueras de la población y Ramírez obtuvo una beca universitaria del gobierno colombiano.

Conocido como el "Niño Ángel" por la valiosa colaboración que brindó para el rescate, estuvo en Chapecó en octubre y departió con los sobrevivientes.

Su padre Miguel plantó recientemente seis árboles y en cada uno colgó el nombre de los sobrevivientes.