HARRISBURG, Pensilvania, EE.UU. (AP) — Inmigrantes que no eran ciudadanos estadounidenses podrían haber emitido 544 votos ilegalmente, de un total de más de 93 millones de papeletas, durante elecciones a lo largo de 18 años en Pensilvania, dijeron el miércoles funcionarios electorales del estado.

El funcionario del Departamento de Estado Jonathan Marks dijo a una comisión de la cámara baja estatal que el análisis de la agencia cubría 35 elecciones primarias y generales del 2000 al 2017. El total de posibles votos ilegales equivale a una de cada 172.000 papeletas.

Los votos ilegales aparentemente fueron emitidos por inmigrantes no ciudadanos que luego reportaron que se habían inscrito por error, dijo el departamento. La cifra podría bajar, ya que la agencia sigue analizando información que recibió de condados, dijo después una portavoz.

El estado ha reconocido antes que inmigrantes no ciudadanos pueden inscribirse para votar sin darse cuenta debido a una falla técnica en el diseño del sistema para expedir licencias de conducir. La falla ha existido desde el inicio del sistema automatizado de registro de votantes en el estado, dijo Marks, el cual fue autorizado desde 1995.

La falla debe de estar arreglada completamente dentro de varios meses, agregó Marks. Resaltó que otros estados han tenido problemas parecidos.

El presidente Donald Trump formó una comisión sobre fraude electoral tras la elección del año pasado, como seguimiento de sus afirmaciones sin sustento acerca de que él hubiera ganado el voto popular si es que millones de personas no hubieran votado de manera ilegal.

Trump le ganó Pensilvania a la demócrata Hillary Clinton por 44.000 votos, de los cerca de 6,1 millones de papeletas sufragadas. No está claro cuántas de las 544 papeletas en cuestión podrían haber sido sufragadas en esta contienda.

El Departamento de Estado divulgó las cifras bajo presión de legisladores republicanos del estado. Marks dijo que la agencia todavía no ha determinado cuántos otros inmigrantes no ciudadanos siguen inscritos para votar en Pensilvania.

La audiencia ocurrió dos semanas después de que el principal funcionario electoral de Pensilvania, Pedro Cortés, renunció repentinamente sin dar explicaciones.

El gobernador demócrata Tom Wolf se ha rehusado decir si es que él le pidió a Cortés que renuncie o si es que la partida de Cortés tiene algo que ver con la administración electoral del estado.

Cortés no ha hablado públicamente sobre el tema, y el silencio del gobierno ha atizado la especulación en el Capitolio. Cuando un integrante del comité le preguntó si él podía acallar los rumores, Marks dijo que él no sabía por qué se fue Cortés.

El comité dijo que invitó a Cortés a testificar, pero él no se presentó.