WASHINGTON (AP) — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió el martes a Corea del Norte que podría enfrentar “fuego y furia como el mundo nunca ha visto” y Pyongyang afirmó el miércoles que examina planes para atacar Guam, en una intensificación del intercambio de amenazas entre ambos países.

Las declaraciones de ambas partes siguen a los diversos artículos de prensa según los cuales Corea del Norte ha dominado una tecnología crucial que le es necesaria para atacar a Estados Unidos con un misil nuclear.

A pesar de las constantes amenazas norcoreanas contra Guam, un territorio estadounidense en el Pacífico a unos 3.400 kilómetros (2.100 millas) de distancia de la Península Coreana, es extremadamente improbable que Pyongyang se arriesgue a una aniquilación garantizada de su reverenciada dirección de gobierno con un ataque preventivo contra ciudadanos estadounidenses.

Sin embargo, las amenazas contrapuestas y que Trump utilice un discurso similar al de Corea del Norte _cuyo gobierno ha prometido desde hace tiempo reducir a Seúl a un “mar de fuego”_ agravan la de por sí elevada animosidad así como las preocupaciones de que un error de cálculo pudiera desatar un conflicto entre ambas naciones que poseen armamento nuclear.

El ejército norcoreano dijo en un comunicado difundido por la agencia noticiosa estatal que estudia un plan para crear un “fuego envolvente” en zonas alrededor de Guam con misiles balísticos de mediano y largo alcance.

Los militares norcoreanos describieron en el comunicado a la Base Andersen de la Fuerza Aérea como una “cabeza de playa” para una posible invasión contra Corea del Norte y a la que Pyongyang necesita neutralizar.

Es improbable que la amenaza norcoreana sea una respuesta directa a las declaraciones de Trump ante las cámaras en el campo de golf de su propiedad en Bedminster, en Nueva Jersey.

Trump emitió sus declaraciones horas después de la difusión de versiones de prensa según las cuales Corea del Norte ya tiene capacidad para instalar ojivas nucleares en los misiles fabricados en el país, entre ellos los de larga distancia que podrían alcanzar territorio continental de Estados Unidos.

Corea del Norte se ha esforzado durante décadas para tener la capacidad de atacar Estados Unidos y sus aliados en Asia, y el ritmo de sus avances ha comenzado a acarrear consecuencias trascendentales para la estabilidad en el Pacífico y otras latitudes.

Los avances atómicos norcoreanos fueron detallados en un documento oficial japonés difundido el martes y después en un artículo publicado en el Washington Post que citó a funcionarios de inteligencia estadounidenses y un informe confidencial de la Agencia de Inteligencia de la Defensa.

Estados Unidos calcula que Corea del Norte tiene en su arsenal 60 armas nucleares, más del doble de lo estimado por la mayoría de los expertos independientes, según el artículo del Post.

“Más vale que Corea del Norte no haga ninguna otra amenaza a Estados Unidos”, afirmó Trump con mirada severa mientras estaba sentado con los brazos cruzados y su esposa a un lado. “Se las verían con fuego y furia como nunca antes ha visto el mundo”, agregó.

“Él ha hecho amenazas más allá de lo normal. Y como he dicho, se las verán con fuego, furia y _francamente_ poder que este mundo nunca antes ha visto”.

Las declaraciones de Trump parecían escritas de antemano ya que el mandatario miraba un documento frente a él. Sus palabras evocaron el anuncio del presidente Harry Truman sobre la bomba atómica arrojada por Estados Unidos sobre Hiroshima, Japón, en 1945 y cuando había advertido sobre “una lluvia de devastación desde el aire jamás vista en esta tierra”.

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Pennington informó desde Washington. Hyung-jin Kim en Seúl, Deb Riechmann en Washington y Catherine Lucey en Nueva Jersey contribuyeron a este despacho.