DUBAI, Emiratos Árabes Unidos (AP) — Arabia Saudí ha aportado 100 millones de dólares al noreste de Siria para "proyectos de estabilización" en zonas que estuvieron en manos del grupo Estado Islámico y ahora se encuentran bajo control de las fuerzas respaldadas por Estados Unidos, de acuerdo con las autoridades saudíes.

La Embajada de Arabia Saudí en Washington indicó que el dinero "salvará vidas, ayudará a facilitar el regreso de sirios desplazados y ayudará a garantizar que el ISIS no pueda resurgir como una amenaza para Siria, sus vecinos, ni planee ataques contra la comunidad internacional". El ISIS es un acrónimo alterno del grupo Estado Islámico.

El dinero será destinado a proyectos de agricultura, educación, obras viales, retiro de escombro y servicios de agua para la región, que ahora está controlada mayormente por las Fuerzas Democráticas Sirias apoyadas por Estados Unidos.

“Esta importante contribución jugará un papel crucial en los esfuerzos de la coalición por revitalizar las comunidades, como Raqqa, que han sido devastadas por los terroristas de ISIS”, afirmó la embajada en un comunicado.

La ciudad siria de Raqqa era la sede del autoproclamado “califato” del grupo Estado Islámico hasta que fue liberada el año pasado por las fuerzas respaldadas por Estados Unidos.

El Consejo Democrático Sirio, mayoritariamente curdo, es el ala política de las Fuerzas Democráticas Sirias, que controlan vastas secciones del norte. En mayo, el presidente sirio Bashar Assad amenazó con atacar áreas en poder del grupo.

Arabia Saudí se ha opuesto por mucho tiempo al gobierno de Assad, y ha financiado y armado a las fuerzas rebeldes que desafían su mandato desde que las protestas durante la llamada Primavera Árabe de 2011 se convirtió en guerra civil y posteriormente en un campo de batalla regional.

Las fuerzas militares de estados Unidos operan bases aéreas y puestos de avanzada en la región gobernada por los curdos.

La Embajada de Arabia Saudí describió los 100 millones de dólares como parte de una promesa hecha por el ministro de Finanzas saudí Adel al-Jubeir durante una conferencia en Bruselas organizada por Estados Unidos sobre el grupo Estado Islámico en julio, en la sede de la OTAN.