CUSCO, Perú (AP) — La masiva veneración de la virgen boliviana de Copacabana comienza a extenderse por el sur de Perú, una zona que comparte su historia con el altiplano de Bolivia. En Cusco, capital de los incas, centenares de fieles celebra la festividad desde hace una década.

La peruana Libia Espinoza, de 55 años e impulsora de la celebración, dijo que tiene “mucha fe” por la virgen porque cree que la curó de un problema en los riñones. Explicó que la presencia de comerciantes bolivianos en el sur de Perú ha impulsado la devoción por la Virgen de Copacabana. Ella dice que en total se gastó alrededor de nueve mil dólares, cantidad que fue solventada por varios devotos.

Pese a la persistente discriminación que sufren los miembros de la comunidad LGTB en el país, un grupo de transexuales es invitado cada año para que bailen una danza boliviana llamada “Morenada”, lo cual realizan vestidos con trajes construidos con lentejuelas brillantes.

“Comenzamos con un grupo pequeño y esto aumenta cada vez más”, dijo Carolina Corazao, una transexual peruana activista por los derechos de las minorías sexuales.

Los ritos católicos de la Virgen de Copacabana empezaron en el siglo XVI en una península boliviana del mismo nombre ubicada en el lago binacional Titicaca que comparten Bolivia y Perú.