LILLE, Francia (AP) — Los hinchas de Lille entraron en el terreno de juego y se enfrentaron con los futbolistas del club francés, después del empate del sábado por 1-1 ante Montpellier.

Tras el silbatazo final, los hinchas invadieron la cancha del estadio Pierre-Mauory. El delantero Nicolas Pepe fue pateado en una pierna por una persona, y hubo otros altercados entre hinchas y jugadores, mientras la seguridad del estadio no lograba controlar la situación.

Se reportó que el zaguero Adama Soumaoro recibió un golpe.

Una fila de guardias de seguridad se alineó en un costado de la cancha tratando de controlar a unos 200 hinchas, que gritaban insultos al plantel y al presidente del club, Gerard López, quien observó los incidentes desde las gradas.

Recién el lunes, López se había reunido con un grupo de hinchas, el cual le habría asegurado que seguiría respaldando al club hasta el final de la temporada. La tregua prometida se rompió en cuestión de segundos.

“Están ensuciando nuestra camiseta”, corearon los fanáticos iracundos, dirigiéndose a los jugadores.

Lille marcha 19no entre los 20 clubes de la liga francesa y está amenazado por el descenso, cuando restan nueve fechas en el campeonato.

“Si descendemos, hacemos que tú desciendas”, corearon algunos, mientras López meneaba la cabeza en señal de desaprobación desde un palco.

El técnico Christophe Galtier reconoció que hay motivos para la frustración de los aficionados. Sin embargo, consideró inaceptable su conducta.

“Son fanáticos que han perdido el control, pero son también fanáticos que están descontentos y tristes”, manifestó Galtier. “No acepto que mis jugadores sean golpeados ni que se les trate así. Ya veremos los puntos al final de la campaña. Esto es sólo un partido”.

Cuando López asumió la presidencia, manifestó confianza y ambiciones de clasificarse a la Liga de Campeones en un par de temporadas.

Pero Lille, que ganó la liga y la copa en 2011, lucha por evitar el descenso.

“Mis jugadores dieron todo y lo han dado desde hace tiempo”, comentó Galtier. “Puedo entender la decepción y el disgusto, pero también mis jugadores están decepcionados y disgustados con ellos mismos”.