PYONGYANG, Corea del Norte (AP) — Un enviado chino de alta jerarquía arribó el viernes a la capital norcoreana en un intento por mejorar las relaciones bilaterales, que se han vuelto tensas debido a las sanciones impuestas por Beijing y sus expresiones de apoyo al presidente estadounidense Donald Trump, quien ha pedido incrementar las presiones para que Pyongyang abandone su programa de armamentismo nuclear.

La misión oficial de Song Tao es informar a las autoridades norcoreanas sobre las conclusiones del congreso del Partido Comunista Chino realizado el mes pasado. Fue como enviado especial del presidente Xi Jinping, según la prensa estatal de ambos países, pero no se han revelado detalles de su itinerario ni si se reunirá con el líder Kim Jong Un.

Song, jefe del departamento internacional del PC chino, se reunió con Choe Ryong Hae, un vicepresidente del partido gobernante y uno de los dirigentes de mayor jerarquía después de Kim.

Se considera que Xi está buscando reenfocar las relaciones y a la vez probablemente evitar nuevas presiones de Washington.

Las relaciones bilaterales se han deteriorado desde que Kim ignoró las exhortaciones de Beijing de poner fin al armamentismo nuclear y los ensayos misilísticos y regresar a las negociaciones de desarme.

Corea del Norte realizó su sexto ensayo nuclear el 3 de septiembre al detonar lo que llamó una bomba de hidrógeno y el 15 de septiembre lanzó un misil balístico al océano Pacífico, pasando por encima de la isla japonesa de Hokkaido.

China, el principal socio comercial de Corea del Norte, dice que Estados Unidos tiene una imagen exagerada de su influencia sobre el gobierno de Kim. Beijing se opone a medidas que pudieran conducir a la caída del régimen y provocar una crisis de refugiados en su frontera. Aplica las duras sanciones de Naciones Unidas, pero a la vez pide se tomen medidas para reanudar el diálogo.