AUGUSTA, Georgia, EE.UU. (AP) — El Masters de Augusta está brindando un duelo emocionante, pero no está cumpliendo con las expectativas relacionadas con Tiger Woods y Phil Mickelson.

Woods envió otra pelota al arroyo Rae, no consiguió un birdie sino hasta el hoyo 13 y terminó con una tarjeta de 75 golpes, tres encima del par. Está a 13 impactos del líder Patrick Reed.

Durante la jornada, Woods debió preocuparse más por pasar el corte que por buscar el saco verde de campeón.

Mickelson igualó su peor marcador de la historia en el Augusta National, un 79. Pasó apenas el corte, a 14 golpes de Reed.

Pero aún con las grises actuaciones de Woods y Mickelson, el espectáculo comienza apenas.

Reed, quien nunca ha sido un aspirante serio en un gran escenario fuera de la Copa Ryder, logró birdies en la mitad de los hoyos que disputó el viernes.

Ello fue más que suficiente para compensar las escasas ocasiones en que quedó en una mala posición. Y su tarjeta de 66 golpes, seis bajo par, lo colocó en lo más alto de la tabla de marcadores por primera vez en un major.

“Evité los problemas y permití que mi putter hiciera el trabajo”, sintetizó Reed.

Se colocó dos golpes delante de Marc Leishman, quien corrió un gran riesgo cuando usó el hierro cinco para enviar la pelota alrededor de los árboles y apenas por encima del agua rumbo al hoyo 15, un par 5. La pelota quedó a escasos dos metros (seis pies) del hoyo, para un eagle.

Reed tiene un acumulado de 135, nueve bajo par.

“Todos quieren ganar, y si no crees que puedes vencerlos, probablemente no deberías estar jugando”, dijo Reed. “Creo que si juego al golf, sé cómo jugar para ganar majors... Hay muchos hoyos restantes y sólo necesito mantener mi plan de juego, jugar algo de buen golf y seguir ubicándome en los 60s. Veremos si puedo hacer el trabajo”.

Dustin Johnson, Justin Thomas, Jordan Spieth, Rory McIlroy y Henrik Stenson todavía tienen qué decir en el certamen.

A Woods y Mickelson se les acabaron probablemente los argumentos.

Woods envió una pelota a una arboleda de magnolias y otra al agua. Nadie ha ganado el Masters jamás cuando llega al sábado con una desventaja superior a los ocho golpes.

“Tendré que lograr un fin de semana especial, y necesitaré ayuda”, comentó Woods. “No tengo control sobre mi propio destino”.

Mickelson depositó una bola entre los árboles e incurrió en un triple bogey. Rumbo al 12, sumergió también la esférica en el Rae para un doble bogey.

Comenzó la jornada a cuatro impactos de la cima. La concluyó con el peor marcador admisible para pasar el corte.