MARIB, Yemen (AP) — Junto a una estrecha carretera con un intenso tráfico de camiones que transportan gas natural y soldados fuertemente armados hay un antiguo templo abandonado que corre peligro en una nación en guerra.

El Templo de Awwam, que ha quedado entre el fuego cruzado de los soldados del gobierno apoyados por Arabia Saudita y los rebeldes chiítas, es un recuerdo del pasado preislámico de Arabia, de caravanas que transportaban especies y los misterios de la reina de Saba.

Expertos temen que el templo y otros tesoros culturales e históricos de Yemen corran peligro al no vislumbrarse un final a la guerra.

“Todas las aldeas son históricas en cierto sentido”, expresó Anna Paolini, directora de la oficina regional de la UNESCO con sede en Catar, que supervisa Yemen y las naciones del golfo. “Son el patrimonio del país. Es triste ver lo que está pasando”.

La guerra lleva casi tres años, ha matado a más de 10.000 personas y desplazado a 2 millones. Además facilitó la propagación de una devastadora epidemia de cólera en la nación más pobre del mundo árabe. En medio de una crisis humanitaria, también los sitios culturales e históricos están sufriendo.

Los bombardeos de una coalición encabezada por los sauditas destruyeron históricas casas de barro en Sada, cuna de los rebeldes chiítas conocidos como houtis. También causaron destrozos en la Ciudad Antigua de la capital Saná, de 2.500 años, y patrimonio mundial de la UNESCO por sus torres con complejas decoraciones. Museos y otros sitios históricos resultaron igualmente dañados por los bombardeos aéreos. Ataques del 2015 dañaron parte de la Gran Represa de Marib, cerca del Templo de Awwam y construida por la misma civilización, según la UNESCO.

Tan solo las ondas causadas por explosiones a la distancia pueden dañar estructuras viejas y frágiles. La UNESCO pidió a ambos bandos que protejan unos 50 sitios históricos, indicó Paolini. Muchos no están vigilados.

Historiadores y arqueólogos extranjeros escaparon del país por los combates, suspendiendo trabajos en sitios como el Templo de Awwam, también conocido como Mahram Bilqis. Los entendidos creen que el templo, partes del cual datan del siglo 7 antes de Cristo, fueron alguna vez un altar al dios Almaqah.

La vecina ciudad de Marib fue capital de la dinastía Saba, que gobernó la zona por siglos antes del nacimiento de Cristo. El reino construyó la Gran Represa de Marib y controló las rutas de las especies y los inciensos. La legendaria reina de Saba, que según la Biblia visitó al rey Salomón en el siglo 10 antes de Cristo, ha sido asociada con Saba, aunque los etíopes dicen que es de ellos.

Muchos yemeníes desplazados viven hoy en Marib, donde se escuchan disparos de día y de noche.

Un alambrado sencillo rodea el Templo de Awwam, que se encuentra junto a una carretera que lleva a una base aérea y una refinería de petróleo y está muy custodiada. Hay un guardia que vive en una casilla contra el cerco con sus hijos.

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Jon Gambrell está en www.twitter.com/jongambrellap y en http://apne.ws/2galNpz .