RIO DE JANEIRO (AP) — Un grupo de activistas ambientales cruzó el sábado la bahía de Guanabara en Río de Janeiro para protestar contra la contaminación de las vías navegables de la ciudad y el compromiso incumplido de sanearlas para cuando se efectuaran los Juegos Olímpicos de 2016.

La flotilla se desplazó en silencio en el primer aniversario de la inauguración de las competiciones. En su propuesta para asegurar la sede de los Juegos, la ciudad brasileña se comprometió a darle tratamiento al 80% de sus aguas residuales para cuando la justa deportiva comenzara, pero no cumplió.

Cuando faltaban unos días para que comenzaran las Olimpiadas, un estudio encargado por The Associated Press mostró niveles de contaminación peligrosamente elevados.

Sergio Ricardo, fundador del colectivo Baia Viva, encabezó la protesta de unos 50 activistas y pescadores en la bahía de Guanabara. Muchas embarcaciones mostraban pancartas en las que se exigía una mejoría en las instalaciones sanitarias.

“La bahía sigue viva, la pesca sigue viva y la vida marina resiste a pesar de (la inacción de) las autoridades. Pero la sociedad tiene que pelear por su propia salud ambiental”, declaró Ricardo.

Con los Juegos Olímpicos ya en el pasado y el país sumido en una aguda crisis política y económica, las expectativas de una mejoría son bajas en este momento.

En diversas ocasiones este año, el Instituto Estatal del Medio Ambiente declaró que las aguas de las playas de Copacabana, Ipanema y Leblon, las más populares entre los turistas, están demasiado sucias como para meterse a ellas.

Las aguas de Botafogo, Flamengo y casi la mitad de las de Barra da Tijuca son catalogadas con regularidad como “no aptas para nadar”.

A las lagunas les fue incluso peor. Aunque el Comité Olímpico Internacional proclamó insistentemente que figurarían entre el legado de obras de los Juegos, la recuperación de las lagunas Tijuca, Camorim y Jacarepaguá se fue rezagando y al final fue suspendida.

Mario Moscatelli, biólogo y defensor del ambiente desde hace tiempo, considera que la limpieza de las aguas de la zona nunca fue una prioridad.

“Las autoridades no hicieron nada cuando a Brasil le estaba yendo bien, cuando querían ser sede de los Juegos y no faltaba el dinero. ¿Qué harán ahora que tienen el gran pretexto de la crisis (financiera)?”