BUENOS AIRES (AP) — El exjefe del ejército Luciano Benjamín Menéndez, considerado uno de los mayores símbolos de la última dictadura argentina por ser responsable de múltiples asesinatos y desapariciones, falleció el martes a los 90 años en un hospital de la provincia central de Córdoba.

Menéndez permanecía internado desde hacía varias semanas mientras afrontaba otro juicio en esa provincia por delitos de lesa humanidad cometidos durante el régimen de facto (1976-1983), informó la agencia oficial de noticias Télam.

El represor, a quien sus subordinados conocían como “Cachorro” o “Hiena” y que ostentó el record de recibir una docena de condenas a cadena perpetua por distintas violaciones a los derechos humanos, se encontraba aquejado de una cardiopatía.

La organización humanitaria HIJOS, que agrupa a los hijos de los desaparecidos durante la dictadura, señaló en su cuenta de Twitter que el represor “llegó a ser condenado en cárcel común, perpetua y efectiva, el único lugar para un genocida”. Ese y otros referentes de derechos humanos lamentaron que el exmilitar falleciera sin haber aportado datos que permitieran dar con el paradero de los miles de desaparecidos que dejó el régimen militar.

Menéndez fue comandante del tercer cuerpo del ejército desde 1975 a 1979. Esa repartición con epicentro en Córdoba abarcaba una decena de provincias de Argentina donde funcionaban centros ilegales de detención en los que se torturó y asesinó de forma sistemática a prisioneros.

En agosto de 2016, mientras cumplía prisión por otras causas, Menéndez recibió otra sentencia a cadena perpetua junto con una veintena de ex integrantes de las fuerzas armadas por violaciones a los derechos humanos.

En esa ocasión fue condenado por 282 desapariciones, 52 homicidios, 260 secuestros y 656 casos de torturas ocurridos en el centro cordobés "La Perla" y en otros lugares de detención durante la dictadura y el gobierno constitucional de María Estela Martínez de Perón (1974-1976), durante el cual actuaron bandas paraestatales que reprimieron a activistas políticos y guerrilleros.

Los procesamientos contra el represor que en 1990 había sido indultado por el entonces presidente Carlos Menem (1989-1999) a pocos días de que comenzara un juicio en su contra, se multiplicaron en los últimos años al calor del reinicio en Argentina de las investigaciones y procesos judiciales por delitos de lesa humanidad.

Durante la dictadura, el entonces general solía presenciar fusilamientos e interrogatorios bajo tortura, según testificaron sobrevivientes ante los tribunales.

Frente a los jueces Menéndez defendió la represión ilegal contra el “fantasma del comunismo” y justificó los crímenes de lesa humanidad como “crímenes de guerra”. Fue dado de baja del ejército y perdió su rango militar en 2011.

Una de las fotografías más impactantes del exmilitar lo muestra a mediados de los años ochenta, tras la restitución de la democracia, abalanzándose con un puñal en la mano contra personas que le increpaban en la calle.

Durante la última dictadura desaparecieron unas 30.000 personas, según organismos de derechos humanos. Datos oficiales provisionales indican, sin embargo, que más de 7.600 personas fueron asesinadas y víctimas de la desaparición forzada.