CHARLESTON, Carolina del Sur, EE.UU. (AP) — Fue un acto de "pura maldad concentrada", declaró el alcalde de Charleston en referencia a la muerte a balazos de notables miembros de la comunidad negra a manos de un joven blanco al que habían permitido ingresar en una sesión de estudio de la Biblia.

Por su parte, las nueve víctimas fatales de la Iglesia Episcopal Metodista Africana Emanuel aumentaron la lista cada vez más larga de personas asesinadas en crímenes raciales en Estados Unidos.

De un solo golpe, el joven armado eliminó una parte del corazón cívico de Carolina del Sur: un senador estatal que también era ministro de la iglesia, otros tres pastores, una administradora regional de bibliotecas, un entrenador de secundaria y terapeuta del habla, un orientador de inscripciones universitarias y un reciente graduado universitario.

Los fallecidos fueron seis mujeres y tres hombres que sintieron el llamado a abrir su iglesia a todos.

Dylann Storm Roof, de 21 años, se había quejado de que "los negros se estaban apoderando del mundo" y que "alguien debía hacer algo por la raza blanca", de acuerdo con un amigo del agresor que avisó al FBI. Roof fue arrestado en posesión de su arma al cabo de una intensa búsqueda durante la noche, dijeron las autoridades.

El presidente Barack Obama describió la tragedia como otro ejemplo del daño que las armas han infligido a Estados Unidos.

El presidente de la Asociación Nacional para el Progreso de la Gente de Raza Negra (NAACP, por sus siglas en inglés), Cornell Williams Brooks, declaró que "no hay peor cobarde que un criminal que ingresa en una casa de Dios y asesina a gente inocente".

Otros lamentaron la pérdida infligida a una iglesia que ha servido de bastión al poder negro durante 200 años a pesar de los esfuerzos para eliminarla de quienes creen en la supremacía blanca.

"De todas las ciudades, en Charleston, tener una persona terriblemente cargada de odio que ingresa en la iglesia y mata a personas reunidas para oración y adoración es algo que rebasa la comprensión y es inexplicable", declaró el alcalde Joseph P. Riley Jr.

"Vamos a mostrar toda nuestra solidaridad con esa iglesia y toda su familia", agregó.

Imágenes de una cámara de vigilancia muestran al individuo armado cuando ingresa en la iglesia el miércoles en la noche; la forense del condado Charleston, Rae Wilson, declaró que el agresor no pareció inicialmente una amenaza.

"El sospechoso ingreso en el grupo y lo aceptaron porque creyeron que quería unírseles en el estudio de la Biblia", agregó. Después "se puso muy agresivo y violento". Afirmó.

Joey Meek, amigo de la infancia de Roof, avisó al FBI después de que lo reconociera en la imagen difundida de la cámara de vigilancia debido a la sudadera manchada que llevaba puesta cuando jugó Xbox en la casa del primero la mañana horas antes del ataque.

"No pensé que fuera él. Sabía que era él", declaró Meek a The Associated Press después de que lo entrevistaran los investigadores.

Meek afirmó que Roof había utilizado en fecha reciente el dinero de su cumpleaños para comprar una pistola Glock.

Roof fue arrestado el jueves sin incidentes en Shelby, Carolina del Norte, después de que un automovilista lo avistara y avisara a la policía. Roof renunció a oponerse a que lo extraditaran a Carolina del Sur, donde continuaba detenido a la espera de su audiencia en la que se determinará si se le concede la libertad bajo fianza, señaló la Policía en Charleston.

Los antecedentes penales de Roof incluyen un delito menor por drogas y cargos de allanamiento en propiedad privada.

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Contribuyeron a este despacho Alex Sanz, Meg Kinnard y David Goldman, en Charleston, Carolina del Sur; Jay Reeves, en Birmingham, Alabama; Eric Tucker, en Washington, y Jacob Jordan, en Atlanta.