NUEVA YORK (AP) — A pesar de que una fuente crucial se retractó, CNN ratificó el miércoles su información que pone en duda la afirmación del presidente Donald Trump de que él no tuvo conocimiento previo de una reunión en 2016 con una abogada rusa para conseguir información perjudicial sobre Hillary Clinton.

CNN dijo que su información, elaborada por Jim Sciutto y el célebre periodista de Watergate Carl Bernstein, se basaba en más de una fuente.

Según la información, fechada el 27 de julio, el exabogado de Trump Michael Cohen estaba dispuesto a afirmar que escuchó al hijo mayor del presidente, Donald Trump Jr., comunicarle a su padre la oferta rusa de compartir material sobre Clinton, su contendiente demócrata por la presidencia.

Dice también que Trump dio luz verde a la reunión en la Torre Trump en Nueva York. De ser cierto, esto contradice la afirmación de Trump y sus representantes, de que solo se enteró de la reunión mucho después.

Tal información sería de gran interés para el fiscal especial Robert Mueller, quien investiga la injerencia rusa en la elección de 2016 y la presunta colusión del equipo de campaña de Trump.

El abogado de Cohen, Lanny Davis, se retractó recientemente de ciertas afirmaciones y dice que ya no tiene certeza de que Cohen puede afirmar legítimamente que Trump sabía de la reunión, y que no tenía información para demostrarlo. Dijo que informó a otros medios noticiosos que trataron de igualar la historia original de CNN y que fue una de las fuentes de CNN.

Según informó CNN el martes, Davis dijo que “debería haber hecho mejor las cosas en lugar de transmitir más sospechas que certezas y lamento mi error”.

Algunos detractores de CNN se preguntaron si la declaración posterior de Davis no significaba que la emisora debía retractarse de toda la información. Sin embargo, CNN trazó una distinción: la información original no afirmaba que Trump tuvo conocimiento previo de la reunión, sino que Cohen lo afirmó en sus declaraciones a los fiscales.

CNN dijo el martes que “ratificamos nuestra noticia, basada en más de una fuente, y confiamos en la forma que la obtuvimos”.

En su información original, la emisora citó “fuentes con conocimiento” de la afirmación de Cohen. CNN dijo el martes que Davis había reconocido ser una de las fuentes de la información original. CNN no lo confirmó en la información del martes _la televisora detesta tener que revelar sus fuentes confidenciales_, pero una vocera dijo a The Associated Press que Davis fue una de las fuentes confidenciales.

El problema para CNN es que, según la información del 27 de julio, “un abogado de Cohen, Lanny Davis, contactado por CNN, se excusó de hacer declaraciones”.

Pero si Davis fue una fuente anónima de CNN, el informe no debe decir que el abogado de Cohen se negó a hacer declaraciones. Una fuente no puede ser ambas cosas, eso es tabú en el periodismo.

Al presidente le encanta despotricar contra las llamadas “noticias falsas” y CNN es uno de sus blancos principales.

El miércoles, el presidente tuiteó que “muchas fuentes anónimas ni siquiera existen. Son una ficción inventada por los periodistas de Noticias Falsas. Miren la mentira en la que está la Falsa CNN ¡Los atraparon con las manos en la masa! ¡Enemigo del Pueblo!”.

Si se siembran dudas legítimas sobre una información de CNN sobre un hecho importante y perjudicial para Trump y la investigación rusa, el presidente y sus seguidores cuentan con más municiones para presentar a CNN como una fuente de noticias que no merece confianza.