SAN JUAN (AP) — El agobiado gobierno de Puerto Rico advirtió el martes que enfrentará una carencia de efectivo para el final del año y solicitará miles de millones de dólares adicionales en ayuda federal para lidiar con los costos causados por el huracán María.

Funcionarios dijeron que la devastadora tormenta impuso enormes costos de emergencia al tiempo que causó una caída aproximada de 50% en la recaudación de impuestos en la isla, empeorando una recesión que lleva ya 11 años.

“La severidad de la tormenta dislocó la economía de la isla”, de acuerdo con Gerardo Portela, director ejecutivo de la autoridad fiscal de Puerto Rico. Agregó que la falta de electricidad ha profundizado la crisis.

Portela dijo que no estaba claro cuánto costará reconstruir Puerto Rico, pero agregó que la isla sufrió daños estimados entre 45.000 millones y 95.000 millones de dólares. Hasta ahora, el Congreso estadounidense ha aprobado casi 5.000 millones de dólares para la isla.

Decenas de miles de personas han dejado Puerto Rico, miles de negocios siguen cerrados y la compañía de electricidad está generando apenas 30% de su generación normal. Además, 20% de la población sigue sin agua.

El gobierno dijo que registrará una reducción de 1.700 millones de dólares en efectivo como resultado de la baja en las recaudaciones de impuestos, además de otros 1.180 millones por la caída en los ingresos por los servicios de electricidad y agua. Las dos agencias están funcionando actualmente con sus reservas monetarias. Portela dijo que Puerto Rico inevitablemente enfrentará una crisis de efectivo.

La advertencia fue hecha en una reunión organizada por la junta federal de control que supervisa actualmente las finanzas de la isla. La directora ejecutiva de la junta, Natalie Jaresko, dijo que los gastos de la recuperación son substanciales y que no todos serán pagados por el gobierno federal.

"Tenemos que trabajar con todos los recursos posibles”, dijo.

Jaresko resaltó además la necesidad de cifras específicas sobre la cantidad de puertorriqueños que han dejado la isla para tener una idea mejor del impacto económico. Algunos expertos han dicho que el territorio de 3,4 millones de habitantes pudiera perder más de 10% de su población para el 2019. Casi un millón de personas se han ido ya a causa de la crisis.

Jaresko dijo que la junta realizará tres sesiones públicas en las próximas semanas para tener una mejor comprensión de los efectos del huracán en la economía y otros sectores.

La Oficina del Alto Comisionado de la ONU para Derechos Humanos dijo el lunes que las condiciones en Puerto Rico son “alarmantes” más de un mes después del azote de la tormenta.

"El huracán ha agravado la penosa situación en la isla causada por la deuda y las medidas de austeridad”, dijo la oficina en una declaración.