SAO PAULO (AP) — Jair Bolsonaro, uno de los principales candidatos presidenciales de Brasil, fue acusado el viernes de racismo por la fiscal general Raquel Dodge.

El también diputado fue acusado por los comentarios que hizo hace un año durante un discurso en Río de Janeiro, explicó Dodge.

En dicha ocasión, Bolsonaro comparó a los habitantes de comunidades rurales fundadas por descendientes de esclavos con animales.

Las declaraciones de Bolsonaro fueron ilegales, inaceptables y severamente reprensibles, afirmó Dodge.

Bolsonaro ha negado haber cometido delito alguno en relación con el caso.

Dodge también acusó al hijo de Bolsonaro, Eduardo, que también es diputado, de amenazar con agredir a un periodista.

Las encuestas ubican al legislador conservador como segundo en las preferencias electorales con vistas a los comicios presidenciales de octubre, después del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien fue encarcelado.

Las autoridades electorales muy probablemente inhabiliten a Lula como aspirante presidencial.