SAN SALVADOR (AP) — La policía salvadoreña confirmó el miércoles que desmanteló uno de sus grupos especializados en el combate a la criminalidad y presentó la nueva Unidad Táctica Especializada Policial (UTEP) destinada a combatir el crimen organizado y las maras o pandillas.

La nueva unidad elite, que se conocerá como “Los Jaguares”, está integrada por 230 agentes que formaban parte de las Fuerzas Especializadas de Reacción de El Salvador (FES) y el Grupo de Operaciones Policiales Especiales (GOPES), y sustituye al Grupo de Reacción Policial (GRP), disuelto luego del escándalo por la desaparición de la policía Carla Ayala cuando participaba en una fiesta de fin de año en la sede del grupo policial en la capital salvadoreña.

Al confirmar la disolución del GRP, el director general de la Policía Nacional Civil, comisionado Howard Cotto, dijo que “debemos aclarar que ninguno de sus miembros está en la nueva unidad UTEP” y que todos sus integrantes, hasta las jefaturas, están siendo investigados por la desaparición de la mujer policía.

Cotto resaltó que por primera vez en la historia de la Policía Nacional Civil, que nació luego de la firma de los Acuerdos de Paz de 1992, “logramos hacer un esfuerzo que centraliza todas las operaciones especializadas de la policía en una sola fuerza central”

Por su parte, el ministro de Justicia y Seguridad Pública, comisionado Mauricio Ramírez Landaverde, destacó que en esta nueva unidad elite participan los hombres y mujeres mejor capacitados de la institución, “los más preparados física, táctica y psicológicamente, con lo cual respondemos a una demanda ciudadana”.

Los efectivo de Los Jaguares, entre ellos 16 mujeres, vestidos con uniformes negros, equipados con fusiles M-16, pistolas nueve milímetros, equipos de visión nocturna y chalecos antibalas, tenían los rostros cubiertos y al ser consultados por los periodistas dijeron que han sido entrenados por comandos “Jungla” de Colombia y grupos especializados de los Estados Unidos.

La nueva unidad elite de la policía tendrá capacidad para dar acompañamiento táctico y técnico en la investigación de extorsiones y homicidios con énfasis en el accionar delictivo de las maras o pandillas.

En El Salvador, las maras o pandillas están integradas por más de 67.000 jóvenes y adultos. Se encuentran en barrios y comunidades populosas y según las autoridades están involucradas en el narcotráfico, la extorsión y el crimen organizado.