BOGOTÁ (AP) — Al menos cinco soldados colombianos murieron y otros 10 resultaron heridos el martes en un ataque de la guerrilla Ejército de Liberación Nacional en la volátil frontera oriental con Venezuela.

El ejército informó en un comunicado que el ataque tuvo lugar alrededor de la 1 de la mañana (0600 GMT), cuando se produjo una fuerte explosión al paso de un camión que transportaba a los militares cerca de la población rural de Tibú, en el noreste del país. Los fallecidos tenían una edad promedio de 24 años.

El comunicado atribuyó el ataque a un frente del Ejército de Liberación Nacional (ELN), la única guerrilla en actividad luego del acuerdo de paz de 2016 con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

En diálogo con periodistas el comandante del ejército, general Ricardo Gómez, rechazó enfáticamente “estas acciones cobardes e indiscriminadas realizadas por el ELN” y dio sus condolencias a los familiares de los militares fallecidos.

Por su parte, el presidente Juan Manuel Santos publicó en su cuenta de Twitter: “Repudio absoluto al cobarde atentado contra nuestros héroes... Toda mi solidaridad con las familias y pronta recuperación para los heridos. Vamos tras los responsables”.

Horas después, el ministro del interior, Guillermo Rivera, dijo que el ELN “sigue siendo incoherente, borró con el codo lo que hizo con la mano” y la Defensoría del Pueblo señaló en Twitter que el “ataque a militares en Norte de Santander es una burla a la esperanza de los colombianos ¿Cuál paz busca el ELN?”.

Los heridos fueron llevados a varios hospitales de Cúcuta. Algunas presentaban facturas en diferentes partes del cuerpo, informó el ejército. Uno de ellos ya recibió el alta médica.

El comandante del ejército ofreció una recompensa equivalente a 45.000 dólares por datos que permitan capturar al jefe de la facción del ELN responsable del ataque.

El ELN había anunciado la víspera la suspensión unilateral de todas sus operaciones ofensivas entre el 9 y el 13 de marzo para facilitar la concurrencia de votantes a las elecciones legislativas del domingo 11.

El lunes Santos había elogiado el cese de operaciones militares del ELN y sostenido que era el gesto que el gobierno esperaba para reiniciar los diálogos de paz con la guerrilla.

Delegados del ELN y del gobierno iniciaron hace más de un año negociaciones en Ecuador, pero el 10 de enero se suspendieron los encuentros luego de que la guerrilla realizara una serie de ataques contra la infraestructura petrolera y mantuviera enfrentamientos con la policía y el ejército.

Santos ha dicho en diferentes ocasiones que no cederá a las amenazas del ELN y que mientras el grupo rebelde ataque a la población civil y la infraestructura petrolera no va a autorizar el reinicio de los diálogos.

El ELN tiene cerca de 1.500 miembros y fue fundado en la década de 1960. En sus inicios estuvo encabezado por sacerdotes católicos relacionados con la teología de la liberación y la ideología comunista que buscaban solucionar la profunda inequidad social y económica de Colombia.