WEST PALM BEACH, Florida, EE.UU. (AP) — Es fácil notar que Carlos Correa no se siente bien en el camerino de los Astros de Houston.

Con el rostro parcialmente oculto por una capucha de una sudadera anaranjada, después de un cambio de ropa el sábado por la mañana, uno puede notar que la expresión no es la que suele tener el carismático puertorriqueño.

"Es muy doloroso", balbuceó Correa.

El campocorto se refiere a su boca. Hace dos días le extrajeron cuatro muelas del juicio, un procedimiento al que tuvo que someterse después que el dolor de muelas se intensificó la semana pasada. El rostro de Correa seguía inflamado y el pelotero se encontraba bajo medicamento, al tiempo que los Astros emprendieron el sábado primera sesión de práctica completa.

Correa se reportó al campamento de primavera a tiempo el viernes y entró al campo con el resto del equipo al día siguiente. Pese a que sus compañeros vestían uniformes, el boricua de 22 años usó pantalón corto y una sudadera diferente a las de los demás. Los médicos le prohibieron participar en actividades deportivas y exponerse mucho al sol por los siguientes tres a cinco días.

No es la mejor situación para un hombre ansioso por volver a los entrenamientos con miras a la próxima campaña.

"Uno quiere llegar a los entrenamientos de primavera listo para jugar en compañía de sus compañeros, entrenar y que las cosas avancen", declaró Correa. "Por lo que obviamente esto no es lo que quería, pero prefiero pasar por esto ahora que durante la temporada".

Correa viene de su primera campaña completa en Grandes Ligas, en la que bateó para .274 con 20 cuadrangulares, 36 dobles y 96 carreras impulsadas. Si bien la mayoría de la gente la consideraría una temporada exitosa, la primera selección del draft de 2012 se expresó decepcionado. Siente que pudo haber hecho más para ayudar a los Astros a avanzar a la postemporada.

"Quiero que mi desempeño sea mucho mejor que el de la temporada pasada para poder ayudar a mi equipo a llegar a los playoffs", afirmó. "No lo hice el año pasado, por lo que siento que debo hacerlo este año".

Sus grandes expectativas se fundamentan por lo que hizo en su campaña de novato, en la que bateó para .279, con 22 jonrones, 22 dobles y 68 impulsadas en solo 99 juegos, recibiendo el premio al Novato del Año de la Liga Americana. Además, los Astros se clasificaron a la postemporada por primera vez en una década.

"Creo que eres alguien tan destacado como Carlos Correa, al llegar a Grandes Ligas, las expectativas son increíbles", declaró el manager A.J. Hinch said. "Me hicieron diversas preguntas del tipo: '¿Decepcionó? ¿Dio un paso atrás?' Yo creo que si te pones a analizar los números y te fijas en lo productivo que fue, aunque no un año perfecto, pues resultó ser un año bastante productivo".

Pero "bastante productiva" no satisface al ambicioso Correa, quien imploró a sus padres que le matriculasen en una escuela bilingüe para su educación primaria en Puerto Rico, ya que quería defenderse con el inglés al llegar a las mayores.

Y ahora, rumbo a su tercera campaña en Grandes Ligas, Correa está convencido que Houston cuenta con el equipo que puede aspirar al título.

"Este año (el objetivo) lo que se busca es ganarlo todo", afirmó. "Queremos llegar hasta lo último y la mentalidad es ir a una Serie Mundial este año".

También se entusiasma por la oportunidad de jugar junto a su compatriota Carlos Beltrán, fichado por los Astros en el receso de invierno.

Houston considera que el veterano de 19 campañas será un modelo de liderazgo para Correa, el venezolano José Altuve y las otras figuras en ascenso del equipo.

"Quiero aprender mucho de él", dijo Correa. "Sobre cómo cuida su físico, cómo se prepara y lo que le hace ser un jugador tan especial. Va a aportarle muchísimo a este equipo y me muero de ganas de aprender cosas estando a su lado".