PALM HARBOR, Florida, EE.UU. (AP) — Una larga sequía de victorias en la gira de la PGA finalmente terminó el domingo, sólo que no fue la que esperaba un estridente público.

Paul Casey cerró con tarjeta de 65 golpes, seis bajo par, para coronarse en el torneo Valspar, pero solo después de ver desde el vestuario cuando Tiger Woods se quedaba cerca de obligar a un desempate. Es lo más cerca que Woods ha estado de ganar en cerca de cinco años.

Casey, que inició la ronda final cinco golpes detrás, sumó tres birdies seguidos al inicio de los últimos nueve hoyos en Innisbrook para tomar la ventaja, y cerró con cuatro de par para totalizar 274 tiros, 10 bajo par.

Nadie lo pudo alcanzar, lo que le dio su segundo título de la gira de la PGA y su primero desde el Abierto de Houston de 2009.

“Estoy seguro que está decepcionado porque no pudo llevarse la victoria”, dijo Casey sobre Woods. “Yo creaí que él iba a ganar antes de comenzar la ronda. Creía que todo estaba servido perfectamente para él. Me decía, ‘si yo no gano esto, prefiero que Tiger sea el ganador”.

Patrick Reed estaba empatado en la cima y parecía enfilarse al menos a una ronda de desempate hasta que su tiro en el hoyo 18 regresó de una pendiente, y su tiro para birdie de 13,7 metros (45 pies) fue tan débil que terminó de vuelta a sus pies. Después dio tres golpes para bogey y una tarjeta de 68.

Woods y el gran número de seguidores estaban a la expectativa después que un birdie al arranque lo llevó brevemente a compartir el liderato. Pasó 15 hoyos sin un solo birdie hasta que revivió Innisbrook con un birdie justo dentro de 13,7 metros (45 pies) que cayó en el hoyo 17 de par tres, lo que lo colocó a un tiro detrás de la punta y con un hoyo por jugar.

Woods jugó de manera conservadora con un iron para el hoyo final a 404 metros (442 yardas) en ascenso del campo Copperhead. Desde las 185 yardas, su tiro se quedó cerca de 12,2 metros (40 pies) corto, y su tiro de birdie para obligar a un duelo de desempate quedó 60 centímetros (dos pies) corto.

Este fue el cuarto torneo de la gira disputado por Woods tras una cuarta cirugía en su espalda. Ha mejorado con cada torneo, aunque no estuvo fino con sus irons el domingo.

“Tuve una buena oportunidad de ganar este torneo”, dijo Woods. “Uno par de puts aquí y allá, y pudo haber sido otra historia”.