GUATEMALA (AP) — “Si no hacen lo que pedimos vamos a empezar a volar cabezas”. Éste fue uno de los mensajes con el que las autoridades guatemaltecas iniciaron el jueves un simulacro de toma de rehenes dentro de un avión para evaluar sus capacidades en materia de seguridad, controles aeroportuarios y hospitalarios.

La prueba ha sido encabezada por la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) y su finalidad es establecer si los estándares de respuesta del personal encargado y las aerolíneas son adecuados.

Conrado Monroy, director de Comunicación de Aeronáutica Civil, dijo ante periodistas que se procuraron todas las condiciones necesarias para que la población no se asustara con este tipo de ejercicios. Las actividades dentro del aeropuerto no fueron suspendidas y continuaron regularmente.

Hasta el momento está previsto que el simulacro dure al menos cuatro horas y dio inicio pasadas las diez de la mañana con la participación de unas 300 personas entre quienes simulaban ser rehenes, tripulantes, personal de emergencia y autoridades.

Uno de los ejercicios de la evaluación consiste en entablar negociaciones entre supuestos terroristas y la torre de control. El simulacro pretende ser lo más real posible e incluso se ha dispuesto un cuarto de control de situación, donde el presidente Jimmy Morales estaría participando en la toma de decisiones.